Una arquitectura al servicio del agro. Así resume José Ramón Soraluce, catedrático de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de A Coruña, la mayor parte de las construcciones de toda la comarca de Melide que aparecen recogidas en el libro Arquitecturas da provincia da Coruña, que publica la Diputación. Este es el tomo número 17 de una colección iniciada hace una década y que se completará «con otros tres que corresponden a las comarcas del último tramo del camino de Santiago: Arzúa, O Pino y Rois-Negreira», apunta Soraluce. Sostiene asimismo que la construcción más destacada de toda la comarca de Melide es sin duda el monasterio de Sobrado si bien llama la atención sobre otras edificaciones «que al estar apartadas del camino de Santiago suelen ser menos conocidas». En este sentido, destaca que al hacer el trabajo de campo fue una cierta sorpresa la presencia de numerosos hórreos en la zona «uno de ellos de 27 metros de largo». Se trata, según recoge el volumen, del hórreo de la llamada casa do Gado, en Sobrado, que con la citada medida «convértese no de maior lonxitude do seu tipo entre os coñecidos». Soraluce señala también otras construcciones relacionadas con el agro «destacando varios cabeceiros de mimbre que aún se conservan, los numerosos muíños de río, los grandes hórreos como el de Vilariño, en Toques, con más de 15 metros de largo, el de Quinzá, en Santiso, de 20,60 metros» y el ya citado de la parroquia de Porta, en Sobrado.
La publicación recoge numerosos edificios y conjuntos entre los que Soraluce señala, además del monasterio de Sobrado, «las iglesias de San Antolín de Toques, Santa María y San Pedro de Melide, los pazos de Basadrona y Figueras en Melide, el de Vilar de Ferreiros en Santiso», entre otros. En la obra se reseñan otras construcciones singulares como un reloj de sol en el pazo de Golmar y se indica que la arquitectura civil y residencial de Sobrado «caracterízase por ser grandes conxuntos pacegos, nos que ademais do núcleo principal da vivenda conta con outras construccións adicadas a alpendres, cortes, hórreos, palleiras... a maioría deles nun estado de conservación moi bo como o pazo de Golmar».
De todos modos, Soraluce indica que esto no siempre es así y en el caso de algunas edificaciones recogidas en estos volúmenes «ya hemos visto algunas de las que hemos catalogado ya han desaparecido». El trabajo de campo de medición y levantamiento gráfico de todos los edificios lo han hecho más de 160 alumnos de Arquitectura.
El estudio geográfico es de Alberto José Pazo Labrado y va acompañado de las características etnográficas de las construcciones populares de los cuatro Ayuntamiento estudiados: Melide, Santiso, Sobrado y Toques. En el libro «se da un tratamiento especial a la villa de Melide, con su casco histórico, indicando la situación de los edificios históricos, las casas de galerías, las construcciones racionalistas y la arquitectura popular».