02 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.
Con la oferta actual de vuelos a la baja, el caos crónico de Barajas y El Prat y en un futuro próximo con un tren que unirá el centro de Santiago y el aeropuerto de Oporto en poco más de una hora a cualquiera le entran dudas. A cualquiera menos a los políticos del Concello y la Xunta, que no pagan billetes y van en coche oficial. Ellos preferirán Lavacolla.