El Lobelle empieza a preparar la próxima temporada, en la que ya no estará en el banquillo Venancio López. Y probablemente tampoco Betão, salvo que se rompan las negociaciones entre el conjunto santiagués y el Interviú. En cuestión de diez o quince días la directiva quiere tener cerrado el relevo del actual entrenador y, si no hay sorpresas de última hora, el sustituto será Tomás de Dios.
La otra opción que manejaba el Lobelle, la de Jesús Velasco, no acabó de tomar cuerpo. En caso de regresar a España, la familia del entrenador de la Luparense prefiere asentarse en Madrid, y vuelve a sonar con fuerza la posibilidad de que recale en el Interviú, donde es seguro que no continuará Jesús Candelas.
Si bien Velasco atesora más experiencia, hay otros argumentos que juegan a favor de Tomás de Dios: fue ayudante de Venancio López durante dos campañas, de modo que conoce bien la casa; se ha fogueado como máximo responsable técnico en el Celta y el Leis, dos equipos modestos y que pese a atravesar situaciones económicas delicadas han sido competitivos; y encaja mejor en un presupuesto que, la próxima campaña, será más austero.
El entrenador salmantino tiene una cláusula de renovación automática en caso de que el Leis consiga la permanencia. Pero ese umbral se sitúa ya a ocho puntos, tras caer en Pontevedra el pasado fin se semana ante el Gestesa Guadalajara en el último minuto. Tendría que firmar una remontada tan espectacular como poco probable.
Con Tomás de Dios está todo muy encarrilado. Con Betão, la opción del Interviú se perfila como la salida natural para un jugador al que le resta solo un año de contrato. Pero el marco de la negociación es más complicado, ya que las posturas económicas todavía están distantes y el jugador parece poco interesado en sopesar ofertas distintas a las del conjunto madrileño.
Si se va Betão, el Lobelle hará un esfuerzo para ocupar la segunda plaza de extracomunitario con un jugador contrastado. Y tampoco se descarta la incorporación de un cierre. Pero siempre sin tirar la casa por la ventana, porque llegan tiempos de recesión a no ser que aparezca algún patrocinador de referencia. Esta temporada, el club no lo ha conseguido. Jugadores como Palmas, Víctor o Aicardo, que están cedidos, podrían tener su oportunidad en una campaña propicia para que la cantera dé un paso al frente.