Domingo de varas y botas en Padrón

SANTIAGO

La primera feria de caballos del año, que se celebró en la capital del Sar, sigue siendo el principal tirón del día grande de la Pascua, pese a tener esta vez menos público

24 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

La villa de Padrón celebró ayer el Domingo de Pascua con menos afluencia de público que otros años, quizás debido al tiempo inestable que obligó a muchas familias a cambiar el plan de ir por la mañana a la capital del Sar en su día grande. De cualquier modo, la jornada sirvió para confirmar lo que todo el mundo sabe: la feria de caballos -la primera del calendario gallego- es el principal tirón del domingo, de modo que el campo de A Barca comenzó a llenarse de público desde primeras horas de la mañana.

Y es que pese a que amenace lluvia o haga frío, como sucedió ayer, hay quien no puede pasar el domingo de Pascua sin ir la feria de caballos de modo que ayer la estampa más habitual, sobre todo entre los más madrugadores, era gabardina, vara en mano, botas en los pies y sombrero o boina a la cabeza. Si la afluencia de público a la feria estuvo por debajo de lo deseado, no así el número de caballos expuestos, que un feriante se atrevió a cifrar por encima de los 500 ejemplares. Pero ese mismo feriante también añadió una pequeña valoración propia y aseguró que el 90% «non vale moito».

Otros dos tratantes consultados también coincidían en que los caballos no eran muy buenos aunque, en su opinión, tampoco había muchos. De Vilanova de Arousa acudió por primera vez un vecino y su hijo, con la pretensión de vender el potro de la yegua que tienen hace años. No obstante, cerca de las once de la mañana ya casi había perdido la esperanza de poder vender el animal, «porque estou sorprendido da cantidade de cabalos que hai». Además, a esa hora ningún comprador se había interesado por su joven ejemplar.

A las once comenzaron en la plaza móvil instalada en el campo de A Barca los concursos de andadura, trote y trotón, con una participación total de 21 jinetes, desde jóvenes a no tanto, con otros tantos caballos llegados de puntos de toda Galicia e incluso Portugal. El vencedor de la primera categoría fue Lázaro Martínez, del concello de Cesuras, con el caballo Brillante. En la prueba de trote, el primero fue Ángel Gavino, de Dena, con el caballo Moro.

En trotón, quedaron desiertos dos premios y el primero se lo llevó Óscar Ferreño, de Ferrol, con el ejemplar Negrito. Precisamente este jinete, que obtuvo otros dos premios en el concurso de trote, denunció que hubo al menos un caballo que no participó en su correspondiente categoría.