El mito del funcionario se desvanece

Ana Cabanas

SANTIAGO

Los jóvenes compostelanos son cada vez más emprendedores con el objetivo de montar su propio negocio y adentrarse en el arriesgado mundo empresarial

09 mar 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Preparados, listos y jóvenes. Muchos santiagues emprendedores deciden conocer más a fondo el mundo empresarial y montar su propio negocio. Parece que el mito del funcionario se desvanece.

Los expertos determinan que el período vital para que un emprendedor cree su primera empresa se establece entre los 30 y 40 años. Esta cuestión se pone en duda en el caso de Badú, Victoria, María, Agustín y Jose Ramón, que tienen menos de 30. Son una pequeña representación de los jóvenes que en los últimos dos años se han decido a montar su propio negocio.

Los comienzos nunca han sido fáciles y por eso estos empresarios noveles tienen alguna ayuda económica a la que acogerse. «Nuestro objetivo es ayudar a las nuevas empresas», declara Xosé Manuel Iglesias, concelleiro de Promoción Económica. El programa de ayuda e incentivos que ofrece la Concellería de Promoción Económica a través de Compostela Activa. Por un lado, el programa de Novas Ideas, que tiene como objetivo premiar los proyectos más interesantes. La compensación económica puede llegar hasta los 5.000 euros. Hay tres categorías, una general, otra para mujeres y, la última, para titulados de formación profesional. En la pasada convocatoria se presentaron 27 solicitudes de proyectos y se premiaron siete de ellos. Por otro lado, el programa de Incentivos, que consiste en una subvención para los jóvenes empresarios. La cantidad que se aporta puede llegar hasta los 2.000 euros y deberá ser utilizada en los primers cuatro meses del negocio. La concellería otorga estas ayudas para los gastos que no sean activo fijo, es decir, publicidad, alquileres, materiales, etcétera. En la última convocatoria se presentaron 35 proyectos, de los cuales 23 fueron aprobados. Según el concellerio de Promoción Económica, en el último año el programa Compostela Activa ha sido «una de las tres iniciativas de ayudas mejor valoradas del país».

Pero no basta con tener iniciativa y buenas ideas para la creación de una empresa. La formación es básica para sacar adelante un proyecto. Por esta razón, la Universidad de Santiago abrió otra de la vías a las que pueden acorgerse los jóvenes emprendedores: Unirisco. La financiación que ofrece es arriesgada, pues se basa en el proyecto y analiza el plan empresarial desde todos los puntos de vista, tanto económico y tecnológico como comercial. Este tipo de inversión supone un empujón en la fase semilla de la creación empresarial, fundamental para que el proyecto crezca y avance.

La creación de empresas gallegas en los últimos años ha trascendido más allá de la comunidad. Esto ha llevado a los impulsores de Unirisco a crear una nueva sociedad, Univest, que con un capital de 18 millones de euros financia proyectos de base tecnológica de cualquier universidad española.