El párkinson es una enfermedad neurodegenerativa que se produce por la pérdida de neuronas en la sustancia negra y en otras zonas del cerebro. La afección, contrariamente a la creencia general, no afecta exclusivamente a personas de edad avanzada; por el contrario, también hay personas jóvenes a las que se les diagnostica este mal.
Jesús Gayoso explica que, aunque el síntoma más conocido es el del temblor, también hay otros. «Cuando fui al neurólogo era por que arrastraba una pierna», pero hay otros síntomas. «En mi caso también es la lentitud en los movimientos, el cambio en el timbre de voz, que se hace más bajo, y la inexpresión en la cara. Sin embargo, otras personas envejecen de repente y es necesario desterrar que es una enfermedad de gente mayor».
Jesús no quiere hablar de enfermedad y prefiere decir «limitaciones», que pueden «vencerse con constancia y fuerza de voluntad». Jesús Gayoso considera que es «mejor ver el lado positivo y no dejarse vencer. Cosas sencillas como atar los cordones de los zapatos o anudar los botones ahora me lleva más tiempo que antes, pero no quiero que me lo hagan. Es muy importante la cabeza, hay que levantarse diciendo hoy estoy bien, me encuentro bien». La asociación permitirá crear un lugar para «hablar, para intercambiar sensaciones y para conocer experiencias». Carmen Guillín comenta, tras superar los primeros años de depresión, que «conseguín descubrir a persoas incribles, que están dispostas a axudar sen máis; aprendín a valorar moitas cousas que antes ni sequera vía».