Padrón «non se merece un casco histórico nas condicións en que está». Quien lo dice es el concejal responsable de la zona antigua de la capital del Sar, Eloy Rodríguez, de modo que el Concello está dispuesto a llegar hasta el final para lograr que los edificios en estado de ruina (76 en total, que albergan 128 viviendas) sean rehabilitados por sus propietarios, aunque ello se convierta en una «medida impopular para certos sectores» y, por tanto, implique cierto «desgaste político», en palabras Eloy Rodríguez.
La primera muestra de esa política está en el Boletín Oficial de la Provincia ( BOP ) del pasado sábado, con el anuncio de la imposición de «multas coercitivas» a razón de 3.000 euros mensuales a un particular al que se le requirió en tres ocasiones que adoptara medidas para arreglar un edificio de la rúa Longa, que ya fue vallado por el Concello dado el «risco de derrumbe sobre a vía pública e, por tanto, perigo para as persoas e bens», según relata Eloy Rodríguez.
El propietario del inmueble fue requerido por primera vez el 2 de noviembre pasado, a fin de que «tomase as medidas necesarias para ao aseguramento dos elementos do inmoble». A partir de esa fecha, hubo dos requerimientos más pero el tercero y último «non o recolleu», de acuerdo con el Concello. A día de hoy, el gobierno padronés ha enviado un total de 58 notificaciones de rehabilitación en otros tantos inmuebles y continuará en esta línea hasta completar la totalidad de los edificios en ruina. El plazo dado para adoptar medidas por parte de los propietarios vence a mediados de febrero y Eloy Rodríguez anuncia que «se non hai actuacións, haberá multas». Por su parte, el particular multado puede recurrir al contencioso o interponer un recurso de reposición ante la Alcaldía en el plazo de un mes.
Pero Eloy Rodríguez añade que el Concello no solo está para sancionar, sino también para «buscar solucións e alternativas» y de ahí la reunión que ayer mantuvieron en Santiago el alcalde y el teniente alcalde con la directora xeral de Vivenda, Encarna Otero, a quien le entregaron un dosier sobre el casco histórico padronés, aunque la representante de la Xunta ya era «consciente da súa situación».