Y ahora, cada uno con su juguete

Jose M. Vázquez redac.santiago@lavoz.es

SANTIAGO

05 ene 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Las Navidades ya no dan mucho más de sí. Alguna comilona habrá pendiente, pero en esencia, ya tocan a su fin. Se nota porque las actividades públicas que piensan en los niños caen en picado hasta el suelo para prestarle todo el protagonismo a los Reyes Magos, con los que nadie se atreve a competir. Por ello, ayer se clausuraron algunas de las actividades que se desarrollaron en las últimas semanas. Hoy toca dormir y mañana a disfrutar cada uno con su juguete. Una de las actividades exitosas de estos días fue el Obradoiro de Cantos e Danzas de Reis que se desarrolló en el Museo do Pobo Galego. Se hizo cargo del mismo Luis Prego , y estaba dirigido a niños de 6 a 12 años. En él se explicaron diferentes cuestiones de la música y la danza tradicional. Muy cerca, en el Centro Galego de Arte Contemporánea, se desarrollaba otro taller, pero en este caso el gran protagonista era el dibujo. Dirigido por Manuel Eirís , se trataba de dibujar sobre lo ya dibujado a base de marcas, restos, bordes, de aprender de lo que se enseña y lo que se oculta, del interior y del exterior. Un ejercicio basado en la acumulación de imágenes, la mezcla y el ensamblaje hasta transformar el material original. Así dicho puede quedar un tanto confuso, pero de lo que no hay duda es de que los chavales se lo pasaron en grande. También se acabó el ciclo de cine organizado por la Biblioteca Fundación Caixa Galicia para niños de más de cuatro años, que ayer proyectó como final de fiesta la película infantil La telaraña de Carlota . Adiós a la carpa. Este año el Nadalxogo del Multiusos de Sar, que también cerró sus puertas ayer, tuvo una dura competencia en la plaza Roxa. El colectivo comercial Santiago Centro consiguió impulsar una iniciativa que ha calado entre los niños pero también entre los mayores, que pudieron hacer sus compras en los últimos días con algo más de calma. El gran referente de estas Navidades fue el Scalextric gigante de cuatro pistas de 25 metros que hizo realidad el sueño de los más pequeños al permitirles conocer de cerca el mundo de las carreras. Con la colaboración de Seat Brea Motor, Santiago Centro ofreció durante estas fechas un espacio para que los niños de entre 3 y 12 años dispusieran de un aula de informática, talleres, manualidades, juegos populares y un aula verde en colaboración con Sogama sobre reciclaje de materiales. También resoplan a estas horas en los centros comerciales de Área Central o de Hipercor, donde apuran para dar servicio a todas las peticiones de sus majestades. La actividad fue intensa durante las últimas semanas y ya van siendo horas de que también descansen los que han trabajado tanto.