Las madres de Castriz ya tienen parada escolar para sus hijas

Emilio Forján

SANTIAGO

Elda y Cristina, las madres de dos niñas de Boimente de cuatro años que estudian en el colegio Pepe Xan Baña de Traba-Castriz, en el municipio de Santa Comba, al fin han logrado que desde la Delegación Provincial de Educación les atendiesen su solicitud para que sus hijas puedan utilizar el servicio público de transporte escolar entre sus domicilios, a 1,6 kilómetros y 750 metros, respectivamente, del centro de enseñanza de Traba-Castriz.

La medida, efectiva desde el pasado 26 de noviembre, lo es con carácter provisional durante este curso, según explicaron las propias madres, quienes confían en que las autoridades educativas tengan a bien prorrogar de forma indefinida las dos paradas que desde el pasado curso le habían sido denegadas por la desaparición hace años de la antigua ruta que cubría la aldea.

A las dos madres de Boimente les parecía una «discriminación» que las familias de lugares cercanos como Frieiro, teniendo cualquiera de sus tres paradas menos distancia al colegio que las suyas, sí tuviesen servicio de autobús.

Educación les dijo que la decisión dependía del informe de un inspector que se hizo de rogar, aunque finalmente dio la razón a las demandantes. Lo que sí tienen claro es que su reivindicación no era una cuestión de capricho.

Aseguran haber defendido los derechos de sus hijas a disponer del transporte escolar como el resto de familias, sobre todo porque ellas en su momento fueron siempre en autobús al colegio Pepe Xan Baña «e agora que deberíamos ir a mellor parece que estábamos peor».

Lo habitual hasta el pasado 26 de noviembre era que Elda y Cristina se turnasen cada semana para llevar a sus hijas al colegio. Lo hacían casi siempre en coches prestados por sus hermanos, puesto que carecían de otros medios para acercarlas por la mañana hasta el centro.