Los bomberos echan humo

SANTIAGO

Las doce camas del cuartel de Rodríguez de Viguri proceden del orfanato de San Domingos, al igual que las mantas, que tienen más de veinte años de uso

16 dic 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Desde hace años, los bomberos de Santiago vienen denunciando la dejadez de las autoridades municipales ante las innumerables deficiencias que acumula el cuartel de la avenida Rodríguez de Viguri. En 1989, los bomberos se trasladaron a unas instalaciones junto a la estación de autobuses con el compromiso de que sería una ubicación provisional, pero el paso de los años ha convertido los garajes en un lugar insalubre e infrahumano en el que deben trabajar los miembros de un equipo que debería estar en condiciones óptimas ante cualquier tipo de eventualidad.

Nada más llegar al cuartel, la primera duda salta con el hecho de que los camiones de bomberos no están guardados en el cuartel sino aparcados en el exterior. La respuesta es simple, no caben dentro. En el interior se reserva el espacio para los dos vehículos de museo, que se deterioran día a día sin que los responsables municipales se planteen su traslado a un depósito más seguro. Pero los viejos coches de bomberos no son la única pieza de museo del cuartel. Las doce camas de los bomberos fueron donadas hace un par de décadas por el orfanato que se cerró en San Domingos. Algunas de las mantas llegaron en el mismo lote. Los bomberos comparten la única habitación que cuenta con una mampara que separa un grupo de ocho camas de otro de cuatro.

Los radiadores eléctricos aportan algo de calor, aunque poco pueden calentar en una sala en la que algunas ventanas no cierran y por los marcos entra el aire.