Los tres de O Eixo ingresarán esta tarde en la prisión de Teixeiro

La Voz

SANTIAGO

Unas doscientas personas acompañarán esta tarde a los tres vecinos de O Eixo condenados a siete años de cárcel por las agresiones y heridas que sufrió un agente del Cuerpo Nacional de Policía en 1998.

Simón Márquez, José Moreira y Jesús Montoiro ingresarán a última hora en la prisión provincial de Teixeiro, pero en su desplazamiento irán flanqueados por cuatro autocares en los que viajarán todos aquellos que quieran mostrarles su apoyo. También se prevé la presencia de numerosos vehículos particulares.

Los autobuses saldrán a las 19.00 horas de hoy desde la dársena de Xoán XIII e irán partiendo según se vayan llenando. El desplazamiento es completamente gratuito.

Una vez que entren en la cárcel, a los tres de O Eixo no les quedará más remedio que aguardar entre rejas que el Gobierno les conceda el indulto que ya ha sido solicitado, una medida a la que ha mostrado su oposición el Sindicato Unificado de Policía por lo que se refiere a Montoiro y a Moreira. Al haber pedido perdón públicamente el más joven de los tres, Simón Márquez, el SUP se comprometió públicamente el pasado viernes a estudiar la manera de hacer un informe favorable que tenga en cuento su gesto.

De momento no es probable que la petición de indulto vaya al próximo consejo de ministros, por cuanto, antes de decidir sobre la medida de gracia, es costumbre dar audiencia a las partes, algo que todavía no se ha hecho.

En el caso de que el indulto fuera negativo, Márquez, Moreira y Montoiro difícilmente podrían acceder al tercer grado antes de un año, y toda su comunicación con el exterior quedaría limitada a las visitas que reciban en la cárcel. Los últimos días los han dedicado a estar con sus familias y a arreglar asuntos personales y familiares.

Aunque en un primer momento estaba previsto que los tres de O Eixo ingresasen en prisión por separado -se había hablado de que Márquez lo haría hoy y los otros dos mañana- parece que, finalmente, los tres cruzarán esta tarde el portón de la prisión provincial. Desde colectivos vecinales, asociaciones, partidos políticos y todo tipo de entidades arrecian las peticiones en favor del indulto.