Consideran que las inspecciones por la Ley del Tabaco se cebaron con sus locales
17 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.El Centro Comercial Área Central se siente «discriminado» con respecto a otras zonas de la ciudad en las que los controles para que se cumpla la prohibición de fumar en recintos no acondicionados para ello son más suaves o, incluso, no existen. De hecho, la gerencia de Área Central asegura que en muchos puntos de la ciudad no se está cumpliendo la ley y se está «dejando fumar» en restaurantes o en locales no acondicionados. Algo que, en el caso de Área Central, no ocurre debido al hecho de que las inspecciones fueron estrictas y prácticamente se controló a todos los locales, lo que obligó a los propietarios a realizar obras o prohibir fumar.
Los hosteleros de Área Central presentaron un recurso contra la normativa, por entender que hay un vacío legal que debería quedar clarificado. Se refiere a qué hacer con los locales que tienen acceso por dos puertas: un centro comercial y la otra a un plaza pública abierta. En esta situación hay varios establecimientos de menos de cien metros en el Área Central. Todos alegan tener la dirección fiscal en la praza de Europa y, por tanto, consideran que debería aplicarse la normativa general que les permite elegir entre dejar o no fumar; pero, sin embargo, se les aplica la especifica de los centros y, por tanto, están obligados a colgar el cartel de prohibido fumar.
Se da la circunstancia de que los residentes en los pisos de Área Central pueden fumarse un cigarrillo tranquilamente y sin problemas en las ventanas de sus viviendas que abren hacia la calle interior, pero no podrían hacerlo si bajan a dar aun paseo a la misma calle. Esta paradoja es considerada como un ejemplo más de la necesidad de revisar la ley y clarificar todas las situaciones contradictorias de la normativa.
Los portavoces del centro comercial aseguran que, desde la implantación de la Ley del Tabaco, las consecuencias para los negocios han sido nefastas. De los cinco establecimientos de hostelería que había en la primera planta, dos tuvieron que cerrar. Uno de ellos volvió a abrir después de realizar obras y cambiar de dueño. En general las pérdidas son dobles. Hasta un quince por ciento menos de ingresos por ventas directas, por un lado; y además, perdieron los ingresos procedentes de las máquinas de venta de tabaco.
Desde la gerencia de Área Central consideran que la idea general de la gente es que no puede fumarse en todo el centro comercial, por lo que incluso los locales que hicieron obras para aislar las zonas de fumadores están percibiendo pérdidas económicas. Además del hecho de que, pese a los sistemas de extracción, los espacios de fumadores llegan a estar más saturados incluso que cuando se podía fumar en cualquier sitio.