Desde el año 2004 los cauces han sufrido continuas contaminaciones
30 sep 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Los ríos de Ordes han sido castigados en los últimos cuatro años por una gran cantidad de vertidos procedentes, sobre todo, del polígono industrial. La última alarma se dio en el río Mirón hace dos semanas. Los vecinos denunciaron la existencia de una mancha blanca a la altura de la piscina municipal, aunque los análisis las muestras recogidas por la Policía Local aseguraron que no se debió a una sustancia tóxica y que los niveles de PH eran normales.
Aun así, es otro río, el Cabrón, el que se ha convertido en uno de los más dañados de Galicia en los últimos tiempos. En el 2004 se denunció un vertido desde la red de saneamiento de aguas residuales urbanas sin depurar a su paso por Lavandeira, en la parroquia de Poulo, debido a la existencia de tuberías rotas que vertían directamente al río. En ese mismo año los vecinos de Esmorís, en Buscás, dieron aviso a la Guardia Civil por un vertido en fincas próximas a sus viviendas. Se trataba de pluviales mezclados con alquitrán, lo que provocó un reguero de casi cien metros y alarmó a los propietarios de dichas fincas. Entonces, la culpable fue una empresa de vitrovoluminosas instalada en el polígono industrial que reconoció la rotura de una tubería en sus instalaciones.
El río Cabrón volvió a ser castigado de nuevo en el 2005, cuando fueron registrados diversos vertidos de menor entidad. Sin embargo, un año después una nueva masa contaminante afectó a más de dos kilómetros del curso de este río en Buscás y provocó la muerte de cientos de truchas. El BNG puso entonces en conocimiento del Seprona el vertido cuyo debate incluso llegó hasta el Parlamento gallego. Según la Consellería de Medio Ambiente dicho la contaminación procedía de las inmediaciones del polígono, pero no se averiguó exactamente quién era el responsable.
Este mismo año, en enero, fueron de nuevo los vecinos de Buscás quienes llamaron a los representantes informaron de que las aguas del Cabrón sufrían nuevos vertidos. En esa ocasión, los técnicos del Seprona tomaron muestras del agua contaminada y de la espuma que dejó el mismo en el río. Los análisis y las investigaciones de entonces apuntaban a la hipótesis de que se trataba de sustancias que procedían del polígono industrial de Ordes. Otra vez.