El PP pide al Concello que asuma la limpieza de las pintadas en edificios privados y lo acusa de dejación

La Voz

SANTIAGO

De «tomadura de pelo». Así calificó ayer el PP la iniciativa municipal de requerir a las comunidades de propietarios de edificios con pintadas y grafitis en sus fachadas para que las eliminen. Según el concejal de la oposición encargado del seguimiento del área de Urbanismo, Ricardo García-Borregón, los titulares de inmuebles no son los culpables de que se dé esa situación, sino que son las víctimas «de este vandalismo», por lo que solicita al gobierno municipal que retire esa orden, para la que Raxoi da quince días a los afectados, afirma el edil.

La oposición no sólo apela a la condición de víctimas de los propietarios de estos edificios, sino que entiende que las pintadas aparecen por falta de vigilancia. «Las autoridades municipales deben protegerlas de ese vandalismo», dice Borregón, quien observa que el Concello «está haciendo dejación de funciones de vigilancia de propiedades». El edil popular indica que la ley obliga a los propietarios a tener sus fincas en perfecto estado, «pero no cuando esas circunstancias se dan por acciones de vandalismo y por dejadez de la autoridad». Por ello, su grupo solicita al gobierno local no sólo que retire esas notificaciones a los afectados, sino que habilite también una partida de gasto presupuestario «para enmendar esta situación».

La administración local comenzó a notificar estos requerimientos hace mes y medio a varias comunidades del Ensanche. Pero de momento su exigencia ha tenido poco eco. Buena parte de los afectados todavía no han actuado. Entre ellos hay quien alega que aunque eliminen las pintadas, éstas aparecerán de nuevo.