El taller de confección Lila Nuene propone desde el pasado lunes la conjugación de la estética del traje tradicional gallego para las nuevas tendencias del sector textil
24 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.Montar un pequeño negocio hoy en día es toda una odisea, por lo que muchos jóvenes emprendedores toman medidas. Eso es precisamente lo que hace la diseñadora Isabel Sánchez Freire en su nuevo taller de costura, que se ubica desde el pasado lunes en la céntrica rúa de Rosalía de Castro.
Lina Nuene es el nombre de un proyecto empresarial que propone para el sector textil la recuperación de los artificios del traje tradicional gallego en las tendencias actuales. Como las firmas de los grandes diseñadores, la promotora ha querido darle a su pequeño negocio nombre y apellidos, que aunque no se corresponden con los que figuran en su DNI, tienen un sentido muy especial para ella. Por el momento, los bordados en pedrería de azabache sobre vestidos de tejidos rojos sólo se pueden apreciar en los bocetos que cuelgan de una de las paredes del taller de costura. «Durante los primeros días, mis amigos han sido los primeros clientes», comenta la empresaria, «pero tengo muchas ganas de confeccionar cosas diferentes, que sorprendan a la gente».
La propuesta pretende ser un centro de la conservación y promoción del patrimonio cultural y folclórico. La idea surgió a raíz de un curso que la propietaria cursó en la Asociación do Traxe Galego, que le hizo emprender un proyecto de revalorización de la vestimenta tradicional. «Aquí sólo tenemos un Día do Traxe, pero todos deberíamos tener uno en casa para lucirlo más a menudo», comenta Isabel Sánchez. Lamenta que sean los turistas los que más suelen valorar la costura autóctona. «Incluso te puedes casar con un traje gallego, pero parece que el blanco está de moda», afirma la diseñadora.
Muchas de las propuestas de Lila Nuene conjugan confección y orfebrería, con pequeñas piezas de azabache incrustadas en las prendas y joyas que se instituyen en complementos indispensables para mantener la esencia del folclore gallego en las prendas.
También se confeccionarán las prendas del traje tradicional, con sus justos tejidos y estilos, pero no dejará de lado las labores tradicionales de una costurera a la antigua usanza. Provista de la cinta de medidas y equipada con las máquinas de coser tradicionales, también realizará tareas de asesoramiento y arreglos de vestuario.
Lila Nuene es la materialización de un sueño y la mano que le tiende el pequeño comercio a la conservación del folclore.