Un viaje por el pasado de Santiago

Iria Lorenzo

SANTIAGO

Turismo organiza visitas guiadas por diez emblemáticos templos del casco histórico de la ciudad en los que se puede apreciar el rico patrimonio artístico religioso

15 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

santiago | La guía oficial de Turismo, María Salvador, recibe a los visitantes en la rúa do Vilar para comenzar un paseo por el pasado religioso de Santiago. La primera parada es la Iglesia de Santa María de Salomé, original del siglo XII pero cuya estructura original apenas se conserva. La parte más antigua es la fachada delantera, en la que se encuentra una imagen de la virgen de la Esperanza. En el interior, sobrio, de los siglos XVI y XVII, se pueden apreciar las tallas de Santiago y Juan en las capillas laterales.

La siguiente parada es la praza de Mazarelos y de la Universidad, donde la orden jesuita empezó la construcción de las escuelas menores y germen de la primera sede de la Universidad, la Facultad de Historia. Franqueando una de las entradas se conserva la popular puerta del vino como testimonio de la antigua muralla compostelana.

El recorrido conduce ahora hasta San Fiz, antigua ermita del siglo XII donde vivió el monje que descubrió la tumba santiaguesa. A pesar de las remodelaciones sufridas en los últimos siglos conserva la policromía de las imágenes de la fachada que, junto a sus sólidos muros de granito, no pasan desapercibidas entre los turistas.

Siguiendo la ruta, María Salvador muestra el templo de San Agustín y la iglesia de Santa María del Camino, la primera que visitaban los peregrinos. La visita continúa a través de la rúa das Casas Reais, antigua morada de nobles de la talla de Juana la Loca, para llegar a San Domingos de Bonaval construida gracias al mecenazgo de los condes de Altamira y Frai Antonio de Monroi. Joya arquitectónica y Panteón de Galegos Ilustres, es el lugar idóneo en el que los turistas descubren el pasado de la historia de la lengua gallega. «Los españoles conocen muy bien a Rosalía y Castelao, por lo que se paran mucho pero los extranjeros se preguntan mucho por el pasado de nuestra lengua», asegura María Salvador. La escalera triple de caracol que conduce al Museo do Pobo tampoco pasa desapercibida.

El itinerario continúa por la neoclásica capilla de las Ánimas para continuar por la plaza de Cervantes hasta llegar a la mayor iglesia de Santiago y, única con fachada renacentista, San Martín Pinario. Tras contemplar el magnífico coro y el recargado altar barroco, termina la visita, no sin antes tomar nota de las recomendaciones de María Salvador: «Continuar descubriendo la ciudad». Quien haya realizado el recorrido ya mirará Compostela a través de otros ojos.