La descuidada alternativa al cloro

Lucía Sixto

SANTIAGO

La playa fluvial de Chaián muestra deficiencias de señalización y mantenimiento en ambas orillas del Tambre, que separa los ayuntamientos de Santiago y Trazo

12 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

santiago | Porque los hay que prefieren el verano dulce al salado, algunos compostelanos se desplazan estos días a la playa fluvial de Chaián, en las márgenes del río Tambre, para guarecerse de las altas temperaturas. Sin embargo, parece que la mayoría prefiere recorrer kilómetros hasta la costa, antes que enfrentarse a una señalización deficiente y escasos cuidados de limpieza y acondicionamiento.

A tan sólo 10 kilómetros de Santiago se encuentra un área recreativa divida en dos. La margen izquierda pertenece al Concello compostelano y, a la derecha del cauce, el Tambre baña las tierras de Trazo. A ambos lados se encuentra un entorno natural muy atractivo que combina un sendero de tres kilómetros a lo largo del cauce fluvial y amplias zonas de sombra. De dominio compostelano es el área recreativa de Chaián, de reciente acondicionamiento, que, sin embargo, muestra una menor afluencia de visitantes. La parte tracense tiene una tradición más antigua y en ella se concentran la mayor parte de los usuarios. Sin embargo, los cuidados y preservación son en esta orilla un poco más precarios.

Entre sus deficiencias destaca el estado del suministro eléctrico. Las farolas que iluminan la zona de aparcamiento tracense de Chaián han perdido las bombillas o se inclinan, con cierto peligro, sobre el suelo. Se trata de la huella de actos vandálicos aislados, que, a la vista, no han sido repuestos.

Las barbacoas, tanto a un lado como a otro, son el atractivo que arrastra a la mayor parte de los visitantes, pero también merecen pasar una revisión. Buena parte de ellas incluso se encuentran bajo casetas amplias y equipadas, pero el estado de suciedad de algunas, que se enredan en un amasijo de ramas, hará a más de alguno traerse su propia parrilla. Incluso una de las casetas de la orilla de Trazo presenta el rastro de un pequeño conato de incendio en las maderas del tejado. Además, las colonias de moscas e insectos que revolotean en las inmediaciones, hacen desconfiar de sus condiciones higiénicas.

Existen numerosas papeleras y contenedores salpicados por la playa fluvial, pero muchas muestran la apariencia de haber pasado varias jornadas sin vaciar. Aun así, en la zona de aparcamiento de Trazo, sobre todo, se advierte cierto rastro de residuos que los usuarios han ido dejando a su paso por la playa fluvial.

Destaca la presencia de varias mesas de ajedrez y tenis de mesa en el área compostelana, que, sin embargo, no parece estar muy transitada.

Pese a las deficiencias, el entorno natural de Chaián, a ambas orillas, es amplio y fresco y supone una alternativa acuática natural a las cloradas piscinas.