melide | Estacionar en el casco urbano de Melide dejará de ser en breve una maniobra que quede al libre albedrío de los conductores. Al menos en las zonas habilitadas para hacerlo de cuatro calles del centro, en las que ayer por la noche comenzaron los trabajos para delimitar las plazas hasta el momento ocupadas siguiendo el orden que, con más o menos civismo, imponen los propios usuarios. Invertir esta práctica para garantizar un aparcamiento ordenado que permita rentabilizar el espacio es uno de los objetivos que se planteó alcanzar con la medida el bipartito municipal, formado por BNG y Partido Socialista.
En esta línea se expresó desde esta última formación Manuel Prado, primer teniente de alcaldesa y edil con competencias en materia de seguridad ciudadana. «Pensamos que sinalizando adecuadamente cada unha das prazas acádase un maior aproveitamento do espazo, ademais de que se contribúe a mellorar a imaxe das rúas», afirmó Prado al respecto. En consonancia con sus palabras, el concejal socialista avanzó que el número de plazas que se prevé que queden perfectamente delimitadas para estacionar se situará entre noventa y el centenar.
Los espacios se acotarán en las zonas habilitadas para aparcar en la plaza das Universidades, en el Cantón de San Roque y en las calles Bispo Varela Fondevila e Verea y Martín Freire, que, a partir de ahora, se identificará con el nombre de rúa Alexandre Bóveda tras la propuesta aprobada ayer en pleno por el equipo de gobierno local.
La intención del bipartito de Melide es ordenar el aparcamiento de forma progresiva en todo el casco urbano dado que las zonas habilitadas para hacerlo no están delimitadas por plazas. Esta circunstancia convierte en insuficientes los espacios para estacionar, lo que, a su vez, complica el tráfico rodado ante la alternativa habitual de aparcar en donde está prohibido.
La creación de plazas de aparcamiento no es la única medida que a corto plazo contribuirá a desatascar la circulación en Melide. Con este objetivo, añadido al de mejorar la seguridad viaria, la Consellería de Política Territorial ha iniciado esta semana las obras de canalización previas a la instalación de semáforos en el cruce entre la carretera de A Coruña y el vial que conduce a Toques.
La medida también afectará al tráfico de la rúa Calvo Sotelo, de entrada y salida al casco viejo de la localidad melidense. Desde la peatonalización de la plaza do Convento, el embotellamiento circulatorio es la tónica dominante en el tráfico diario por esa calle, provocado, principalmente, por la autorización para aparcar a ambos lados de la misma. El tráfico fluido es imposible, en especial cuando se hace uso de la zona de carga y descarga habilitada coincidiendo con la parte trasera de un supermercado. Al respecto, Manuel Prado afirmó que se encargará un estudio a la Policía Local para analizar las distintas soluciones posibles.