santiago | Manuel Camuendo Arias ofrece extrañas melodías con su ocarina que hacen detener a los transeúntes en la Alameda. Padre de diez hijos, algunos de los cuales forman parte del grupo musical, habitualmente reside en Pamplona y se desplaza con su familia para actuar en diversas ferias y mostrar un espectáculo ancestral desde hace más de diez años.
-¿Por qué decidió venir a España?
-Después de vivir tres años en Alemania nos fuimos a Bélgica. Entonces nació mi tercera hija, y decidí venir a España porque quería que aprendiera el idioma español y se educara aquí. Aunque espero volver a Ecuador algún día, cuando mis hijos tengan alguna profesión.
-¿A qué se dedicaba en Ecuador?
-En mi país me dedicaba a la artesanía, pues en Otavalo nos especializamos en el tejido de tapices. Al emigrar me dediqué al comercio ambulante y después formé mi propio grupo musical. Actuamos sólo en verano y en las Navidades, porque el resto del tiempo mis hijos tienen que estudiar.
-¿Sus canciones son temas populares de su país?
-Proceden de nuestros ancestros y de nuestra inspiración. Aprendemos a tocar la ocarina (flauta indígena) desde muy pequeños. Valoramos nuestra raza y lo demostramos en el respeto a nuestra cultura.
-¿Cuánto suelen ganar en un día?
-En un buen día solemos ganar cerca de 300 euros. El público de Santiago es el más amable que tenemos.