Paralizadas en octubre, están pendientes de la rescisión del contrato y de nueva licitación El Concello ultima los informes para resolver la relación administrativa con el arquitecto
23 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Las obras del parque de bomberos no se reactivarán al menos hasta finales de año. Ese es el escenario en que se mueve el Concello, aunque desde el gobierno municipal son reacios a fijar plazos cuando todavía no se ha aprobado la rescisión de los contratos con la constructora y con el director de obra y cuando, una vez llegado a ese punto, habrá que solicitar la opinión del Consello Consultivo de Galicia. Los técnicos municipales están ultimando los informes para que la Xunta de Goberno se pueda pronunciar sobre ambas rescisiones, que en el caso de la empresa constructora será por mutuo acuerdo, aunque no parece que vaya a haber el mismo desenlace para la relación contractual con el autor del proyecto y director de obra, Alberto Noguerol. El arquitecto ha alegado a la decisión inicial del Concello de rescindir después del sobrecoste detectado en la obra, un desfase que llevó a la paralización de los trabajos hace ya nueve meses. Esas alegaciones serán informadas en los próximos días por los técnicos de Raxoi, con lo que la Xunta de Goberno podría pronunciarse al respecto en las primeras semanas de julio, fechas para las que se espera poder dictaminar también sobre la resolución contractual con la empresa, con la que falta por fijar definitivamente los importes de obra ejecutada de más para zanjar las cuentas pendientes de abono. Consello Consultivo Al margen de esta última cuestión, con la adjudicataria no habría mayores problemas para rescindir e iniciar una nueva licitación, a la que la ley obliga cuando el sobrecoste de la obra supera el 20%, y en este proyecto ese límite se rebasa ampliamente, hasta un 36,5% sobre el importe de licitación, y más todavía si se pone en relación con el precio de adjudicación, pues aunque la obra salió a concurso por 2,2 millones de euros, se contrató por 1,87. El coste final se valora, con lo ejecutado y lo que resta, en poco más de tres millones. Sin embargo, la falta de acuerdo con el arquitecto obligará a remitir el expediente al Consello Consultivo para que se pronuncie sobre el caso una vez que el Concello tome la decisión de rescindir el contrato, como parece que apuntará el informe de sus técnicos. Aunque se trató de llegar a un acuerdo consensuado, la apreciación de los servicios jurídicos de Raxoi de que el Ayuntamiento no podía renunciar, si fuese el caso, a pedir responsabilidades al director de obra por el desfase económico, lo ha hecho inviable al alegar el afectado. Dicho desfase se debió a la introducción de modificaciones en el proyecto que, según Raxoi, no le habían sido comunicadas. Con estos antecedentes, se hace difícil que la obra pueda retomarse hasta finales de año. El Ayuntamiento confía al menos en que sí pueda hacerse todavía dentro de este ejercicio. Tras la rescisión contractual con ambas partes, empresa y director de obra, habrá que aprobar todavía el proyecto modificado, sacarlo a licitación y contratar lo que queda por ejecutar. El proyecto modificado ya se está elaborando por parte de los arquitectos municipales, para adelantar plazos mientras se resuelven los trámites administrativos para el reinicio de las obras. El seguimiento de los trabajos lo asumirá entonces el servicio municipal de Arquitectura.