El edificio del centro de interpretación ambiental está casi terminado, pero no hay proyecto

La Voz M. M. | SANTIAGO

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PACO RODRÍGUEZ

02 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

?a rehabilitación del edificio que ocupará el centro de interpretación ambiental, en el parque de Belvís, está casi terminada. El volumen de obra que queda ahora mismo se terminará en aproximadamente un par de meses, según adelantó la concejala en funciones de Medio Ambiente, Marta Álvarez-Santullano. La edil indicó que las obras sufrieron ciertos retraso debido a la necesidad de incrementar el presupuesto inicial del proyecto de conservación y restauración, para lo que fue necesario esperar a la aprobación de los presupuestos municipales del 2007. El coste inicial del proyecto del centro de interpretación ambiental se superó en 120.000 euros. Esta cantidad tuvo que ser asumida por el Concello compostelano, ya que las nuevas bases que rigen los proyectos financiados por los fondos europeos no permiten emplear las bajas en las adjudicaciones para las modificaciones que pueden surgir durante la ejecución de las obras y que implican un incremento del coste. Así y todo, mientras el proyecto estará terminado en los próximos meses, el mobiliario no está claro que pueda ser adquirido este año. La concejala explicó que se están mirando las posibilidades y que también se está estudiando los detalles del uso definitivo del edificio. Lo que está claro es que será destinado a la interpretación ambiental del medio urbano. Ahora, cómo se hará con exactitud es una incógnita. Marta Álvarez-Santullano dijo que visitó un centro similar de la Fundación Caixanova en Vigo, que responde bastante a la idea general que tiene para el de Santiago. Pero insistió en que el proyecto definitivo no está cerrado y que no lo estará posiblemente este año. Dentro de la idea general de lo que será el centro de interpretación ambiental de Santiago está la de que sea interactivo; es decir, que las personas que lo visiten puedan ver casos prácticos de una serie de problemas medioambientales, como el ruido, los residuos o la contaminación del agua. Se trata, en definitiva, según explicó la concejala, que las personas puedan percibir las consecuencias prácticas de los niveles excesivos del ruido. los daños provocados por la contaminación de las aguas o los efectos beneficiosos del reciclaje. El centro de interpretación ambiental empezó a fraguarse en la legislatura 1999-2003, cuando el concejal nacionalista Néstor Rego ocupó la concejalía de Medio Ambiente. Entonces se planificó este centro en el edificio anexo del colegio Apóstolo Santiago. En el 2003, ya con Álvarez Santullano, se optó por Belvís.