Bugallo iniciará conversaciones con el BNG para formar un gobierno estable

Rosa Martínez SANTIAGO

SANTIAGO

ÁLVARO BALLESTEROS

Los contactos comenzarán en los próximos días, con la vista puesta en el 16 de junio Entiende que no debe haber obstáculos serios que impidan un acuerdo con su actual socio

28 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Todavía con la sombra de la decepción en su rostro tras haber perdido un acta de concejal, el alcalde y candidato socialista a la reelección, Xosé Sánchez Bugallo, manifestó ayer su intención de reeditar el acuerdo de gobierno con los nacionalistas. Ante la ausencia de una mayoría absoluta, entiende que se debe intentar asegurar la gobernabilidad del Concello con una «mayoría sólida», aunque de momento se muestra cauto sobre las posibilidades de cerrar un acuerdo. «Todo dependerá da vontade de que haxa un goberno progresista, e quero pensar que a hai, e non só para Santiago senón para o conxunto de Galicia, entre outras cuestións porque as oito cidades estamos no mesmo caso». Compostela ya tiene una experiencia de ocho años en ese sentido, por lo que Bugallo refiere que no debe haber obstáculos insuperables, y aunque enfrente tendrá a un BNG crecido tras mantener su posición en Raxoi frente al retroceso socialista, sostiene que «non hai elementos de cambios substanciais». Si hasta ahora la proporción de relación entre los socios de gobierno es de 1 a 2,75, a partir del día 16 de junio, cuando se constituya la nueva corporación, será de 1 a 2,50, precisa el candidato del PSOE, «e non me parece que a diferenza sexa enormemente significativa». Sin embargo, el BNG se ve en una posición fortalecida y ya ha advertido que esa situación debe tomarse en cuenta. Un acuerdo «razoable» En todo caso, ambas formaciones empezarán a poner sus cartas sobre la mesa entre finales de esta semana y principios de la próxima. Es el plazo que maneja Bugallo para el inicio de las negociaciones, después de haber hablado ya con Néstor Rego, aunque no todavía de forma oficial. El actual alcalde en funciones ha adelantado que hará «o que sexa razoable» para alcanzar un acuerdo con el Bloque antes del día 16. Pero tampoco se atreve a asegurar que sea posible para esa jornada, pese a que, al contrario que hace cuatro años, cuando la suya fue la lista más votada, necesita el voto nacionalista para mantener la alcaldía. Aunque entiende que deben acotarse plazos para las negociaciones, también asume que éstas necesitan su tiempo «e hai que saír cun acordo que os cidadáns entendan», como estima que «entenderon os de 1999 e do 2003». El alcalde insistió ayer en la influencia de temas de ámbito nacional, en la alta abstención y en el efecto desmovilizador para su formación de las encuestas que lo situaban cerca de la mayoría absoluta, para explicar su retroceso. Porque «se o problema houbera estado no rural pensariamos que era polo PXOM, pero aí melloramos resultados, e nos barrios tradicionais gañou o PSOE. O problema plantexouse no centro, en parte do Casco Histórico e no Ensanche, e non teño noticias de que no Ensanche teñamos ningún conflito grave».