Conductor a la fuga en Oroso

Emma Araújo SANTIAGO

SANTIAGO

FOTOS: ÁLVARO BALLESTEROS

En directo | Un automovilista escapa por una pista tras una colisión Que los coches choquen contra las casas de la N-550 no es ninguna novedad, pero que el responsable apague las luces y se escape en plena noche indigna a los vecinos

10 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

?e noche todos los gatos son pardos, pero cuando a la una menos cuarto de la madrugada un ruido ensordecedor lo invade todo, los vecinos de la parroquia de Oroso saben muy bien lo que pasa: un vehículo acaba de chocar contra alguna de las viviendas o de los automóviles aparcados en la N-550. La sustitución del firme y la aplicación de una capa antideslizante permitieron durante los últimos años que los habitantes del lugar, ubicado a cinco kilómetros de Sigüeiro en dirección a Ordes, pudiesen dormir y vivir más tranquilos. Pero cuando un turismo circula a una velocidad que bien podría superar los 140 kilómetros por hora no hay firme que resista, sobre todo si toma una curva como si fuese una recta y a su paso se encuentra una casa y un Opel bien aparcado. El automóvil estacionado estaba a nombre de Hermenegildo Rodríguez, aunque quien lo utilizaba hasta el pasado lunes es su hija Andrea. Pero de quien nada se sabe es del conductor o conductora que chocó contra el vehículo, que estaba junto al bar Stop, regentado por la familia Rodríguez desde hace 26 años. Eso sí, Andrea, Hermenegildo y varios vecinos del núcleo de Oroso vieron como un Peugeot 307 de color rojo oscuro, renqueante, con dos puertas destrozadas y echando humo, abandonaba el lugar y se adentraba por una pista interior, en la que se le perdió la pista. La Guardia Civil de Tráfico ha abierto una investigación, pero a última hora de la tarde de ayer aún no se había localizado al conductor prófugo, que apagó las luces del coche para que nadie pudiese ver la matrícula. Mientras tanto, Andrea reconoce que no es la primera vez que pasa por esta experiencia. La primera fue hace años pero entonces, matiza, «o conductor parou». Ahora se ha quedado sin automóvil y con una pregunta que le ronda la cabeza, la de cómo es posible que alguien se comporte así. Su padre piensa lo mismo y afirma que si este incidente se hubiese producido 45 minutos antes no estaría contando esta historia porque en ese momento se encontraba en el punto exacto de la colisión. Padre e hija coinciden en que la cosa pudo ser mucho peor. «Agora o consuelo que nos queda e que atopen ao responsable e que a xente se conciencie de que estas cousas non se fan», señala Andrea.