Las lecturas que tiene la pasión

La Voz

SANTIAGO

SANDRA ALONSO

Patio de vecinos

07 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

La gastronomía de la Cuaresma da paso a la de Pascua de resurrección. Lo malo es que muchas personas se habrán pasado de calorías en esta Semana Santa, en la que Compostela ofreció a vecinos y visitantes los Sabores de pasión que servían, y aún servirán este fin de semana, en los 56 restaurantes, bares y cafeterías, taperías y pastelerías del casco viejo que se acogieron a la iniciativa promovida por Turismo de Santiago, el Consorcio y la Junta de Cofradías para que las rutas por la ciudad tuvieran tanta alternativas para el espíritu como para el intelecto y el cuerpo. Los recorridos culinarios facilitan tantas opciones como sabores, olores y texturas. Sin duda nadie quedó defraudado, porque se podía elegir entre la ruta de tapas Catorce estacións , todo un Vía Crucis para degustar un poco de todo en el Ambitus Veter, Casa Rosalía, Taberna do Bispo o en las taperías Senra y Pinchos. Quienes lo hicieron completo quedaron en el punto justo de hacer la ruta Doces de paixón , entre cuyas paradas para transeúntes y paseantes figura el Airas Nunes, con tartas adornadas con capuchones que obligan a hacer penitencia dietética. Los que optaron por comer de mesa y mantel en la ruta de Pratos Coresmais tenían veintiún restaurantes para elegir suculentos menús y platos como el potaje que ofrecían en el Barrola, o los menús sin carne, con muchas hortalizas y verduras exquisitamente cocinadas, de O Dezaséis. Aún quedaba pendiente la Rutas Capuccinas para acabar la tarde con algún combinado a base de café, chocolate y helados con licores, natas y otras tentaciones en nueve cafeterías de la zona monumental. Pascua Aún existe la posibilidad de pasarse por alguna de las pastelerías de la ciudad que se sumaron a la ruta Doces de paixón . Su producción de repostería típica de Semana Santa enlaza con los huevos y roscas de Pascua, dulces para llevar de regalo o consumir en casa, sin olvidar que son ideales para probar algo de aquí y de allá después de la procesión y dando un tranquilo paseo. El Cristo de la Unción cerró los desfiles procesionales de la Semana Santa por las calles de la ciudad. La imagen de Cristo, una talla del pasado siglo realizada por el imaginero compostelano Castor Lata, salió del colegio de la Inmaculada a las ocho de la tarde. Los nazarenos vestían hábito blanco, capuchón negro y azul cielo en puños y banda. También procesionó la Cruz de los Infantes, portada por una veintena de niños. La Cofradía del Cristo de la Unción, fusionada con la de Nuestra Señora de la Serenidad y hermanada con la de la Angustia de Ferrol, cuenta entre sus cofrades de honor con los Príncipes de Asturias y la Brilat.