Reportaje | El CEIP de Roxos en Voz Natura El contacto directo de los niños con en el medio ambiente pretende involucrarlos en el respeto, y el lema lo resume: «Coidamos, limpamos, plantamos, reciclamos, coñecemos»
03 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.Este curso se celebra el décimo aniversario del programa de educación medioambiental Voz Natura, organizado por la Fundación Santiago Rey Fernández Latorre, patrocinado por las Consellerías de Medio Ambiente y Medio Rural, Sogama y la Diputación de A Coruña. El CEIP de Roxos, en Villestro, lleva ya nueve años colaborando con esta iniciativa, involucrando a los niños con diferentes actividades medioambientales. El proyecto de esta edición gira en torno al lema Coidamos, limpamos, plantamos, reciclamos, coñecemos , que todos los alumnos del centro, de entre 3 y 12 años llevan desarrollando desde el mes de septiembre. Consta de diferentes fases, la primera de las cuales ya finalizó. En los primeros meses del curso los alumnos cultivaron diferentes tipos de plantas en una botella para cuidarlas, mimarlas y ver su evolución. Al mismo tiempo que veían cómo crecían sus semillas, cuando el tiempo lo permitía salían al jardín del centro para limpiarlo y que de este modo «aprendan a cuidar las plantas», tal y como explica el director del centro, Jaime Fraiz. Una segunda fase es la de ahorro de energía de luz, agua y calefacción. «Los niños son los más críticos. Cuando tú te olvidas de apagar una luz, como ven que los profesores llaman la atención, ellos también te la llaman a ti», explica el director. El reciclaje de papel también forma parte de esta segunda fase en la que serán ellos mismos los que tendrán que llevar a cabo todo el proceso del reciclaje del papel. Además este año se incluyó un compost orgánico en el que los niños depositan los restos de comida u hojas del jardín caídas para luego utilizarlo como abono en el campo. Con el buen tiempo, ya en primavera, los chavales saldrán a la parte del Camino de Santiago que está cercano al centro para limpiar un área del mismo y estudiar tanto la flora como la fauna de alrededor. Con este fin, el centro cuenta con varios prismáticos con los que enseñará a los niños cuales son los pájaros que merodean por la zona. En los alrededores del río de Roxos, los alumnos del centro tienen un área determinada en la que trabajarán acondicionándola y limpiándola de las piedras, hojas y suciedad que pueda haber. Con estas diferentes actividades los chavales conectan directamente con la naturaleza porque, tal y como explica Fraiz, «los niños necesitan ver las cosas para creerlo». Todos los alumnos participan, aunque «cada uno en la medida que puede». Eso sí, todos aceptan las actividades planificadas con entusiasmo, aunque lo más importante es «la involucración de los padres».