Sanidade dice que aún no hay nada decidido y recuerda que Teo tendrá un nuevo ambulatorio Los médicos han recibido información extraoficial de Atención Primaria sobre la medida
19 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?a construcción del futuro centro de salud de Teo, que se ubicará en terrenos cedidos al Concello por una urbanización en A Ramallosa, implicará el más que probable cierre de las actuales instalaciones sanitarias del municipio, repartidas entre Cacheiras, A Ramallosa, Calo y Os Tilos. Esta situación afectará, sobre todo, a los pacientes de los dos últimos centros sanitarios, dado que en ambos casos se trata de modernos ambulatorios gestionados por el nuevo modelo, que implica un horario de 8.00 a 15.00 horas y sistema de cita previa del que se benefician unos siete mil usuarios. El anuncio del cierre saltó ayer a la opinión pública tras una denuncia del BNG local, grupo que afirma tener constancia «dun plan director autonómico (con fondos presupuestarios asignados) que contempla a centralización de toda a actividade sanitaria do concello no novo centro a construír na Ramallosa, o que conlevará o peche a medio prazo dos centros de Os Tilos e Calo». De hecho, varios facultativos confirmaron ayer a La Voz que Atención Primaria les había comunicado de forma extraoficial que el proyecto de construcción del nuevo centro de A Ramallosa implicará, con toda probabilidad, la concentración de todos los servicios sanitarios en el nuevo edificio. Con todo, el departamento de comunicación de la Consellería de Sanidade señaló ayer que el cierre no está ni mucho menos decidido, y que, en cualquier caso, se plantearía una vez que concluyesen las obras del citado centro de salud. En cualquier caso, este cambio tardará en ver la luz, dado que en estos momentos el Concello aún no ha puesto a disposición de Sanidade los terrenos del futuro centro de salud y la previsión de la Xunta es que las obras comenzarán, como pronto, a lo largo del 2008. La ubicación del futuro centro de salud de Teo no está exenta de polémica. Se trata, en primer lugar, de un terreno cedido por una urbanización que aún no está construida, lo que motivó denuncias políticas de la oposición teense, al considerar que se trataba de un «pelotazo urbanístico». En segundo lugar, la ubicación elegida coincide con el centro geográfico del municipio, cerca del consistorio y del centro sociocultural, por lo que el grupo de gobierno consideró adecuado completar la oferta de servicios con el centro de salud. Con todo, la zona está alejada de los principales núcleos de población teense, sobre todo de las zonas de Calo y Os Tilos.