La cláusula de una reforestación previa de la finca retrasa el cierre del basurero El PP denuncia su situación de abandono y reclamará una solución en el próximo pleno
15 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?l terreno sobre el que se asienta el antiguo vertedero de Piñeiro, en Ames, se encuentra alquilado con una cláusula a favor de su arrendador, José Senra, antiguo concejal del PP. El dueño tendrá derecho a la renta hasta que el Ayuntamiento no le devuelva la finca sellada y reforestada. Este vertedero, cuya actividad ha cesado hace cuatro años, está en trámites de su sellado por parte del nuevo gobierno amiense. Aprovechando el cambio de gobierno autonómico, el ejecutivo de Ames los trámites con la Consellería de Medio Ambiente, encargando el proyecto a una consultoría. Pero se encontraron con «una dificultad técnica», en palabras del actual alcalde amiense, Carlos Fernández. El problema es la cláusula del contrato de alquiler citada. La necesaria reforestación previa de la finca donde se asienta el vertedero desharía el sellado del lugar, ya que para sellar un vertedero es necesario cubrir la basura con una capa plástica. Y las raíces de los árboles que se plantarían para cumplir dicha cláusula romperían el plástico que cubriría la basura. Soluciones El Concello de Ames, ante tal problema que acarrea del antiguo gobierno popular de Astray, y que obliga al pago de una renta mensual de 800 euros por el alquiler del terreno sin actividad desde hace cuatro años, baraja dos alternativas: la primera, una modificación del contrato con el arrendador de la finca donde se asienta el vertedero. Y la segunda, iniciar un proceso de expropiación del terreno. También cabría la posibilidad de un traslado de los desechos que se encuentran acumulados en el lugar «o a Sogama o a Lousame», comenta Carlos Fernández, «pero eso sería muy costoso sin contar el impacto ambiental que se podría producir», prosigue el alcalde de Ames. El gobierno popular de José Astray, mediante una adjudicación «sin concurrencia pública», según Carlos Fernández, de este alquiler del terreno sobre el que se asienta el vertedero, y la cláusula «abusiva» de reforestación al finalizar el contrato, además de la alta renta que no se corresponde con los arrendamientos rústicos del lugar, han provocado de esta finca, de aproximadamente 20.000 metros cuadrados, un agujero presupuestario anual del Ayuntamiento de Ames de 9.600 euros (alrededor de 1,5 millones de las antiguas pesetas). El cierre de la actividad del vertedero, con dicha cláusula, tan costosa para las arcas municipales, «ha provocado un gran problema en progresión», en palabras del actual alcalde municipal de Ames. Futura moción popular Ayer, el Partido Popular, ahora liderado por Santiago Amor, anunció en la playa fluvial de Tapia una futura moción el el próximo pleno municipal acerca de la situación lamentable del antiguo vertedero de Piñeiro, en el que se acumulan materiales altamente contaminantes (radiografías, tubos fluorescentes, monitores de televisión...). Por todo ello, la moción que presentará instará a la coalición del gobierno de Ames a que exija a la Xunta de Galicia el sellado inmediato del vertedero. Tras este anuncio en Tapia, visitaron el vertedero de Piñeiro el concejal popular José Berdullas, el presidente del PP de Ames, Santiago Amor, y Ramón Argibay, el secretario popular amiense. El PP recordó a la actual corporación de gobierno que en un pasado no muy lejano, concretamente en septiembre de 2002, y con la entrada de Ames en la planta de Sogama en Cerceda, se había aprobado en pleno el sellado, justificando sus futuras actuaciones.