«El Camino hay que hacerlo en soledad»

Luis Guerra Paz SANTIAGO

SANTIAGO

LUCÍA CASES

Gente peregrina Annita, de Budapest

30 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

Esta húngara que inició el Camino el día del Apóstol desde Pamplona recibió un grato regalo en el lugar de hospedaje en el que trabajó, en Villafranca del Bierzo. Su hospitalera, le preguntó: «¿Te apetecería volver a tu casa?». Y ella, que ya tenía pensado su regreso desde Barcelona respondió con la mosca en la oreja: «Claro que sí». Alegre por su respuesta, ella le contestó con la entrega de un billete a su ciudad que había pagado con las propinas de los peregrinos que se habían hospedado en su pensión diciéndole: «Ahora continúa el Camino de Santiago y encuentra su significado». A su llegada a Santiago, nos comenta que el Camino «hay que hacerlo en soledad» y nos cuenta que en él ha descubierto que hay muchas cosas superficiales que nos ocupan mucho tiempo en nuestras vidas. Reconoce que repetirá la experiencia, «quizá el próximo año». Esta húngara, de la capital, partirá mañana a Finisterre, no se sabe si para quemar sus botas pero sí para ver el mar. Un día será el que utilizará para ver la ciudad de Santiago, de la que ya ha visitado su Catedral. Por la respuesta, parece no haberle satisfecho mucho su visita al interior, ya que asegura que hay lugares muy estrechos y comenta que no le ha sorprendido mucho. Destaca de su Camino otras iglesias pequeñas como la de Villar de Mazarife o la propia de Villafranca del Bierzo, dedicada al apóstol Santiago. Ahora, tal como le recomendó la hospitalera, ya sabe cuál es el significado del Camino y prepara su regreso.