«Se non é polos de fóra, arde todo»

Emilio Forján NEGREIRA

SANTIAGO

FORXÁN

Testigo directo | Los negreireses agradecen el auxilio foráneo Los habitantes de Tuñas, O Gorgal y Xallas de Abaixo combatieron las llamas con el apoyo de equipos de Madrid, Cádiz, La Rioja, Murcia, Navarra, Asturias y Portugal

14 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

TENSIÓN DURADERA. Los equipos de extinción y los vecinos de Negreira se enfrentaron al fuego desde la madrugada del domingo. ?n Tuñas, O Gorgal y Xallas de Abaixo jamás olvidarán la ayuda prestada por los bomberos voluntarios de Madrid, Cádiz, La Rioja, Murcia, Navarra, Asturias y Portugal. Han sido dos días de lucha encarnizada, y todo por un fuego causado en el interior de un coche robado el pasado domingo de madrugada en Santa Comba, vehículo que los ladrones abandonaron después de sufrir un pinchazo, según testigos presenciales. Quizás esto era lo último que le quedaba por ver a los habitantes de la zona alta de Negreira donde el fuego prácticamente lo ha quemado todo desde de julio. Tras dos jornadas infatigables, nadie esconde su malestar contra la clase política. Es el caso de Antonio, un agricultor de Tuñas que lleva desde el jueves luchando contra las llamas: «Non hai medios. É unha vergoña que teñan que vir os de fóra para aquí, porque, se non é por eles, arden as nosas casas, e os outros dicindo que estaba controlado». Este vecino, que está agotado, recuerda que llevan desde días «apagando o lume coas nosas cisternas e as nosas mans, e, agora que o extinguiron noutros sitios, veñen para aquí porque non había para onde ir». En un recorrido por la zona, aparece José, que relata su visión del desolador paisaje que ha dejado el fuego: «Vin troitas coa barriga cara arriba mortas, miñatos desorientados e os poucos coellos que quedan non saben para onde ir porque aquí era una zona de caza moi boa que quedou totalmente arrasada». ¿Este hombre se pregunta qué pasará ahora. Habrá ayudas para la reforestación y recuperación del entorno natural de las brañas del Corzán, o pasará el día y pasará la romería? O Gorgal, un núcleo con veinte viviendas, se llevó ayer la peor parte. Todo parecía estar bajo control, pero las llamas rebrotaron por la mañana y amenazaron las casas en medio de la tensión de sus dueños. Allí vive desde hace 66 años Josefina, que señala hacia unos eucaliptos como seria amenaza: «O lume é traicioneiro polo vento, pero eu xa teño visto lumes peores que éste e telo que apagar nós cunha cuba de purín, se había, e o resto, a man». Los habitantes de O Gorgal se quedaron sin luz y teléfono, pero les preocupaba más que el fuego volviese a renacer entre las cenizas. O Gorgal fue también el punto neurálgico para los medios terrestres. Allí, los brigadistas de la Xunta, Tragsa y los bomberos voluntarios se tomaron un descanso junto al pequeño río Corzán, tras un entendimiento encomiable, en un mano a mano de todos contra el fuego que se repitió hasta la extenuación. Desalojo de viviendas Lo que parecía un incendio controlado en la mañana del domingo llegó ayer hasta el vecino municipio de Outes, donde la aldea de Cuns fue la más afectada, tras un desastre que creó un corredor de fuego de más de diez kilómetros; cruzó llanuras, montañas y hasta un valle por muy increíble que parezca. En Xallas de Abaixo, en la noche del domingo tocó desalojar a los vecinos hasta las cinco de la madrugada, hora a la que que regresaron a sus casas. Un cortafuegos hecho por una camión permitió parar el rápido avance de las llamas, al igual que en la aldea de As Salgueiras. Los vecinos se emplearon a destajo con los bomberos y brigadas hasta bien entrado el día. Ricardo Antelo fue uno de ellos. Para éste, lo de ayer de madrugada «foi algo incríble e teño que dicir que os bombeiros de Madrid son uns fenómenos, e estarémoslles agradecidos sempre».