El fuego se cebó con las comarcas de Sar, Santiago, Melide y Barcala

Emma Araújo SANTIAGO

SANTIAGO

ÁLVARO BALLESTEROS

Los bomberos de Compostela tuvieron varias intervenciones en incendios cerca de las casas Las llamas se acercaron al colegio Juniors, a la iglesia de Busto y a la zona de Tapia

06 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?a oleada de incendios que desde el pasado viernes sufre Santiago y las comarcas limítrofes vivió ayer otra jornada negra en cuanto a número de focos, que afectaron a los municipios de Santiago, Ames, Rois, Brión, Val do Dubra, Negreira, Vedra y Melide. El hecho de que varios de estos fuegos se originaron cerca de viviendas provocó que los bomberos de Santiago se enfrentasen otra jornada de infarto tras el despliegue de todos sus medios para controlar el incendio que asoló la zona de Sarela y Filgueiras, que quedó controlado el domingo por la mañana. Sin embargo, momentos después se producían nuevos incendios en las zonas de Laraño, Pardiñas y Tapia, en la confluencia del municipio compostelano con Ames y Brión. Durante la tarde, los bomberos tuvieron que abastecer de agua a otros compañeros que trabajaban en la zona de Ameixenda, acudir a Vidán, controlar fuegos cerca del colegio Juniors y de la iglesia de Busto, trasladarse hasta Aríns y Bugallido y abastecer con un vehículo nodriza a las brigadas de extinción de la Xunta en Cortegada. Con la misma intensidad vivieron el día de ayer todos los servicios de intervención rápida y protección civil de la comarca compostelana. Los grupos de Brión continuaron extinguiendo el incendio de Bastavales, que ya llegó al concello de Rois y los de Boqueixón se enfrentaron a un incendio declarado en Vedra, también por la mañana Pero el fuego no se ciñó a la comarca compostelana. Ni mucho menos. De hecho, las llamas continuaron cebándose con el municipio de Negreira, ya que uno de los focos declarados el sábado en este término municipal no pudo ser controlado y ayer se extendió como el aceite. La cercanía del fuego con el núcleo urbano de Negreira, informa Emilio Forján, provocó que el casco urbano permaneciese ayer invadido de humo, lo que provocó que numerosos vecinos abandonasen el casco urbano para dirigirse a otras zonas ya que el ambiente se hizo irrespirable. El hecho de que durante todo el fin de semana no acudiesen a las tierras barcalesas medios de extinción aéreos ha motivado críticas entre los vecinos, pese a que, en algunos casos, las llamas se acercaron peligrosamente a las viviendas. El fuego pudo ser controlado en algunos puntos gracias al trabajo de los vecinos, que sacaron sus tractores al campo para improvisar cortafuegos y utilizaron agua de sus pozos para proteger las viviendas que corrían peligro. A última hora de ayer, los medios aéreos hicieron acto de presencia en la zona. Quienes tuvieron una jornada más tranquila fueron los servicios de extinción de Melide, que lucharon durante la noche del sábado contra un incendio declarado en Furelos, que a punto estuvo de ser declarado de nivel 1.