El pimiento agradece este tiempo

Uxía López Rodríguez
Uxía López PADRÓN

SANTIAGO

Crónica | La otra cara de la moneda Impulsado por el calorcito, el cultivo de Herbón que tan famoso hizo y hace a Padrón está atravesando una campaña de recogida excelente en general; los precios han caído

01 ago 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

«A tope» de trabajo. Así están los productores de pimientos de Herbón, en el municipio de Padrón, en plena campaña de una recogida alentada por el buen tiempo, con calor y muchas horas de luz; de modo que, en general, todos hablan de «unha boa anada». De hecho, el momento actual de mayor producción coincide con el menor precio de la hortaliza, de modo que los productores aseguran que los pimientos están «tirados» en este arranque del mes de agosto. El precio del ciento oscila entre unos y 1,50 euros, en función del lugar en el que se venda pero también de quien sea el comprador. Y es que el que más y el que menos reconoce que, por ejemplo, a los turistas siempre se le vende un poquito más caro. La época de mayor producto también coincide con la celebración que exalta el pimiento y que tendrá lugar el próximo sábado en la carballeira de los Padres Franciscanos de Herbón. No obstante, este cultivo acusa, sobre todo, las altas temperaturas de modo que demasiado calor quema la flor de la planta y, por tanto, el fruto. Dicen los productores que la temperatura ideal para su cultivo debe oscilar entre los 16 y 20 grados aunque, en cualquier caso, el problema siempre se puede minimizar con abundante riego. De lo contario, no sólo se retrasa la recogida del fruto sino que éste también pica, ya que, como es bien sabido, los pimientos pueden hacerlo si soportan temperaturas muy altas y no se riegan de forma abundante. Por otra parte, a estas alturas de la campaña, la producción al aire libre (en torno a 20 hectáreas según un estudio) supera a la de invernadero (9 hectáreas), de modo que el riego se hace más necesario debido a la sequía. Aún así, el pimiento de Herbón no acusó demasiado la falta de lluvia, una vez que los productores saben que regar forma parte del proceso de cultivo, tanto dentro del invernadero como al aire libre. Hay un dato indicativo de que ésta es una buena campaña para el pimiento: la venta de este producto a lo largo de la carretera nacional 550, en distintos puntos ambulantes montados por algunos productores. Lo mismo sucede en la conocida como barandilla de Chenlo, junto a la Praza de Abastos, de modo que cuando ésta cierra sus puertas, varias mujeres abren sus cestos llenos de pimientos y comienzan la venta. Tanto en un punto como en el otro no pueden faltar las sombrillas, para proteger cabezas y mercancía.