?l PXOM, que hoy será aprobado provisionalmente, tendrá el plácet de la Xunta en enero del 2007, según las previsiones de Raxoi. Llega a tiempo, pero hubo que invertir seis años en un proceso que, en opinión del alcalde Sánchez Bugallo, es «tremendamente complicado». Pese a todo, Santiago ha sido la ciudad más rápida de todas las gallegas y ha desenvuelto su trabajo sin interrupciones. Vigo ha tenido cuatro años el Plan Xeral en el dique seco. De cara a los próximos tres lustros, los promotores tienen más posibilidades de actuar que hasta hace poco. Con polígonos mejor dimensionados y la intervención de Emuvissa, las cosas pueden rodar mejor. Nadie se atrevería, por ejemplo, a ejecutar un suelo como el de Santa Marta, con un hiperfraccionamiento demoledor. Lidiar con 400 propietarios diferentes, como ocurría en este ámbito, es disuasorio para cualquier promotor. Cada vez hay más polígonos que se desarrollan al margen de Emuvissa, pero sigue siendo un instrumento cómodo. De las 3.600 viviendas en marcha, 2.500 surgen bajo la égida de la sociedad municipal, 250 corresponden el IGVS y 800 a la iniciativa privada. Lo que sí contempla este PXOM es vivienda pública. El PXOU sólo preveía Fontiñas, y hubo que modificar la normativa para sumarle otros quince suelos más.