Patio de vecinos Una exposición y un concierto rescatan al monje que estudió la «traditio», mientras las mujeres dirigentes quieren ganar poder
21 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Liébana tierra de júbilo ya está en Santiago. El pazo de Xelmírez estrenó ayer una exposición sobre el beato natural de Cantabria y autor de los Comentarios al Apocalipsis de San Juan en el año 776, en cuya versión definitiva pretende hacer frente a la crisis por la que pasaba la Iglesia en aquellos años e intenta demostrar que está en posesión de la traditio sobre la llegada y predicación del Apóstol Santiago, para lo que se basa en ciertos escritos del Breviario de los Apóstoles, anticipándose así al descubrimiento de su tumba en Compostela en el año 810. Su obra destaca por sus ilustraciones miniadas y por utilizar la lengua española cuando aún imperaba el latín como lengua culta. Para celebrarlo, la catedral acogió también ayer un concierto de órgano a cargo de Óscar Candendo. Ellas, al poder El conselleiro de Traballo, Ricardo Varela, clausuró ayer la Escola de Mulleres Dirixentes. Formación de Mulleres Líderes no eido sindical, una iniciativa de la UGT. Varela apostó por «unha plena e efectiva igualdade de xénero, auténtica asignatura pendente na nosa sociedade e auténtico reto deste século». La directora general del Instituto de la Mujer, Rosa Peris Cervera, aseguró en este encuentro que una de las principales reivindicaciones de las mujeres es compartir el poder con los hombres «pero no sólo de forma numérica sino también de forma cualitativa». Rosa Peris dijo que las mujeres son la mitad de la ciudadanía, la mitad de la inteligencia y la mitad de los talentos del país, por lo que apostó decididamente por un poder compartido.