Crónica política
17 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.Fácil lo ha tenido Gerardo Conde Roa en su encuentro con los directivos de Compostela Monumental. En el rosario de citas con los colectivos de la ciudad emprendido por el candidato del PP, la agrupación del casco histórico era terreno abonado. Aunque con resquicios para que penetrasen algunas críticas, y uno fue la presencia en el séquito de Conde de integrantes del actual grupo popular. Compostela Monumental les reprocha a estos últimos su actitud como oposición en el escenario abierto por la arribada del centro comercial de As Cancelas. Les ha dado la impresión de que el PP ha secundado al equipo de gobierno o no ha querido zurrarles la badana por su actuación referida al casco monumental. Y eso que Conde Roa les ha dicho desde un primer momento a los comerciantes, en medio de la atribulación de sus interlocutores, que estaba de acuerdo con la implantación de la gran superficie. Sólo que el lugar quizás no es, a su juicio, el más adecuado por la cercanía de Área Central. Pero a renglón seguido iluminó los semblantes de los empresarios al anunciarles su intención de estudiar medidas compensatorias por la gran área que atraerá el bullicio comercial al entorno de San Lázaro. Compostela Monumental le presentó una bandeja repleta de reivindicaciones para el centro histórico. Aparcamientos, dotación de infraestructuras básicas, menos rigideces para la implantación de negocios y medidas de dinamización comercial figuraban en la tabla reivindicativa. Roa se mostró receptivo. Los directivos de Compostela Monumental son comedidos a la hora de valorar la figura del futuro líder municipal del PP y reparten responsabilidades y juego partidario. Su presidente, José Manuel Bello, secunda ese parecer. Pero la vena personal le puede: «É un candidato moi válido», «É xoven e coñecido», «Insuflará aire fresco a este Concello», «Hai anos que o coñezo e hai confianza e naturalidade». Frases como ésta última evocan rumores y tambores nada lejanos sobre un desembarco en la candidatura popular. La cosa no va por ahí, al parecer. «Tería que abandonar Compostela Monumental», se apresura a decir un representante de la agrupación. Tampoco es tan complicado eso, antecedentes hay, pero no parece posible el cambio de aires, por muy fresco que vaya a el municipal.