Ponerse el delantal a los 50

Uxía López Rodríguez
Uxía López PADRÓN

SANTIAGO

MERCE ARES

En directo | La primera clase de cocina no tiene edad ni sexo Los doce hombres de Padrón que asisten al curso de corresponsabilidad en el hogar demostraron ayer que cocinar es tan fácil de aprender como coser o planchar

15 jun 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?rimero fue hacer la compra, después poner la lavadora, coser un botón y planchar y ayer, delantal puesto, les tocó cocinar y, además, con lo mejorcito: los productos gallegos con denominación de origen. Los doce hombres de Padrón que asisten al curso de corresponsabilidad en el ámbito del hogar pasaron ayer la prueba de fuego ante la atenta mirada de una buena representación de mujeres pertenecientes a asociaciones de toda la comarca, de modo que, como dijo uno de los alumnos, «hoxe hai que estar máis serios e face-las cousas ben». La clase práctica se celebró en el local social de la parroquia de Extramundi, convertido ayer en una improvisada cocina y escaparate de los productos gallegos con denominación, desde el mejillón al queso, el vino, miel, patata, pan o carne de Ternera Gallega. En medio, los pimientos de Herbón que, pese a que aún no tienen concedida la etiqueta de Denominación de Origen, fue el rey de la clase. Tanto es así que más de un alumno sabe prepararlo y, además, con secreto para que quede en el mejor punto y sino que se lo pregunten a Alfredo Perol, de A Escravitude, que es el verdadero experto. A diferencia de poner la lavadora, coser o planchar, lo de cocinar le es más familiar a estos doce padroneses, todos ellos de más de 50 años. Quizás porque, como muchos otros hombres, echan de vez en cuando una mano en casa, aunque sea mínimamente o aunque sea, como dice un alumno, «para non quedar sen comer». Previamente a la clase en sí de cocina, los alumnos recibieron unos consejos sobre alimentación y nutrición, ofrecidos por el cocinero Juan Carlos Ulla quien, entre otros aspectos, les animó a que miren atentamente las etiquetas de todos los productos y, sobre todo, a utilizar siempre que sea posible los más naturales, algo que en Galicia resulta fácil tal y como hizo notar el propio chef. Superada la prueba de la cocina, aunque el tiempo lo dirá y, sobre todo, la práctica, ahora les quedan por delante otros frentes, como aprender a limpiar la casa o a la descongelación de productos. Para implicarse de principio a fin en las tareas de la limpieza, incluso tendrán que adquirir los productos y así lo harán en un supermercado de la villa. De aprender todo lo que enseña el curso, más de un alumno acabará por «dar cursiños nas aldeas que vivimos», de modo que todos coinciden en que son necesarias más iniciativas de este tipo y, sobre todo, que sean capaces de convocar a los más jóvenes, los grandes ausentes en el curso. Pero como dijo ayer la directora del Centro de Información a la Mujer de Padrón, Manuela Cabero, las esposas y madres tienen que implicar a sus