La crisis de Afinsa deja al borde del paro a 24 compostelanos

Mario Beramendi Álvarez
Mario Beramendi SANTIAGO

SANTIAGO

Los trabajadores estudian unirse a los clientes como afectados «Si los directivos entran hoy en prisión nos iremos a la calle», dice un empleado

11 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

?a crisis que azota a la sociedad Afinsa como presunta autora de una estafa gigantesca hace peligrar los ahorros de miles de personas. Sin embargo, no son los únicos damnificados. La plantilla de la empresa también vive estos días con una angustia indescriptible. Afinsa genera en su oficina del Hórreo 24 puestos de trabajo, entre empleos directos y colaboradores. «Si los directivos entran hoy en prisión nos iremos a la calle», denunciaba ayer un empleado de la oficina, que ha preferido preservar su identidad. La posibilidad de recalar en el paro ha creado una ansiedad colectiva que contrasta con los mensajes oficiales lanzados por Afinsa en los comunicados. La empresa se ha dedicado estos días a informar a sus trabajadores de que la sociedad siempre se ha caracterizado por su escrupuloso respeto a la legalidad y que tanto ellos como los inversores pueden estar tranquilos con su futuro. Los llamamientos a la calma eran constantemente bombardeados por otras noticias, capaces de hacer dudar hasta al más crédulo. Afinsa tiene en Compostela mil clientes, muchos de los cuales se han limitado a telefonear a la oficina con el objetivo de obtener la mayor información posible. Los empleados han transmitido a los inversores los mensajes que llegaban de arriba, conscientes de que cada vez más sonaban a una cantinela. «Nosotros le decimos a la gente que esté tranquila, que no se preocupe por su dinero, pero ellos han mostrado una calidad humana increíble; ellos saben que pueden perder sus ahorro, pero les da pena que nosotros perdamos nuestro trabajo», explicaba ayer Eduardo Foira, delegado de la empresa en Santiago de Compostela. Durante estos últimos días, la oficina que tenía Afinsa en la capital gallega ha permanecido abierta. Los empleados eran ayer muy escépticos sobre su futuro. De hecho, los propios trabajadores estudian unirse a los clientes como afectados. «A mí me queda una esperanza mínima de que esto se reconduzca, pero si no es así haremos una plataforma conjunta con los inversores», avanzaba ayer el responsable de la oficina compostelana. La gran mayoría de los empleados de Afinsa no sólo están a punto de perder sus puestos de trabajo sino que tenían también dinero invertido en la sociedad. «Todavía no me lo acabo de creer: el mes que viene quizás no tenga nómina y puede que no pueda recuperar mis ahorros, así que soy un damnificado más y, por tanto, creo que nuestro derecho es protestar y emprender acciones las acciones legales que estimemos oportunas», aseguraba ayer un empleado de Afinsa en Compostela con el tono de angustia propio de quien se enfrenta al drama de quedarse con una mano detrás y otra delante.