En directo | Obras en Porta Faxeira El alquitrán sepultó los adoquines que separaban la Alameda y el casco antiguo; la reforma, que causó algunas retenciones, era una de las más deseadas
05 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?l largamente esperado entierro en asfalto de los adoquines de Porta Faxeira comenzó ayer a las diez de la mañana. Terminó a las 20.40 horas, con 20 minutos de antelación sobre el horario previsto, y la obra sólo fue detenida durante la pausa que los operarios hicieron poco antes de las dos de la tarde para comer. Se produjeron algunas dificultades de tráfico, especialmente en Galeras, por el corte del Pombal y de un carril en Xoán Carlos I. Los obreros extendieron dos capas de asfalto, una por la mañana y otra por la tarde. Las bondades del nuevo firme recibieron pronto el reconocimiento de los vecinos. Los peatones pudieron cruzar a la Feira do ?Libro sin peligro de caerse por culpa de los adoquines. Ayer no llovió, pero si lo hubiese hecho también agradecerían la desaparición de los baches que, con sólo cuatro gotas, hermanaban Porta Faxeira con los estadounidenses Mil Lagos. Ahora las posibilidades de protagonizar un piscinazo son mínimas, lo mismo que las de acabar regado por un conductor desconsiderado. Ellos, los peores conductores, echarán de menos la descarga de adrenalina que causaba circular sobre el armonioso adoquinado. Una sensación que les transportaba a las etapas más duras del París-Dakar. Los demás se relamen pensando en el dinero que se ahorrarán en reparar suspensiones descoyuntadas. Pero nunca llueve a gusto de todos, y muchos se preguntaban por qué la obra no podía haberse hecho de noche. El motivo es que, a pesar del potente dispositivo de la policía local, que se encargó de regular el tráfico con diligencia en Xoán Carlos I y Pombal, se produjeron algunos atascos, sobre todo en horas punta. Otros se quejaron del adelanto de las obras. Las preferían en sábado, como se anunció por error inicialmente, porque «hay menos coches». Con quejas o no, el último islote de adoquinado que quedaba en las calles conectadas al casco antiguo ha desaparecido bajo el asfalto. Será una vía más cómoda para todos los ciudadanos. San Pedro es ahora el único vial importante en el que se mantiene el firme de piedras cuadradas.