CRÍTICA | O |
01 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.ES LA segunda entrega del fotógrafo Christph Lingg para el Museo de las Peregrinaciones. Hace un año mostraba, en estas mismas salas, las instantáneas de un viaje a Perú. En esta nueva presentación, el autor exhibe las imágenes de un viaje al Tíbet, y más concretamente a Kailasa, territorio de encuentro para el nacimiento de varios ríos y centro de peregrinación de fieles de tres religiones: budista, hinduista y bon. El ámbito de su trabajo recoge el espíritu y la materia de esta región de Asia, diezmada por los conflictos políticos y por el estigma de la religión, que inyecta de credos y tradición a este pueblo, un pueblo ajeno a los vaivenes que sacuden al mundo occidental, y, desde luego, muy alejado de la mítica Shangri-la creada en la literatura por James Hilton y llevada al cine por Capra. Aquí no existen microclimas que alarguen la vida, ni una bondad infinita de la naturaleza. La imagen que nos ofrece Lingg no es precisamente de un paraíso, es la de un paisaje castigado por la dureza del clima, con temperaturas extremas, y la una existencia nómada, con un alto nivel de mortalidad infantil, que subsiste en altiplanicies desnudas acompañados de los yak, «ese velludo gruñidor buey salvaje», de los que además viven, y rodeados de un silencio infinito. El fotógrafo, a través de las sombras, logra reflejar la plasticidad de los objetos y la serenidad de los rostros. Primeros planos cortados en muchas instantáneas a bisel, cuerpos en movimiento o en una calma inquietante, desiertos de arena y viento y escenarios de gran pobreza forman parte de la crónica que nos transmite. La muestra resulta claramente reveladora de una forma de cultura; cada fotografía en blanco y negro ilustra realidades endógenas, dictadas por el mundo inmediato de lo cotidiano y el peso religioso. En estos Horizontes perdidos , retratados por Christph Lingg, aunque también parece haberse detenido el tiempo, no hay lugar para la utopía. «Kailasa. Unha peregrinación ao corazón do Tíbet». Museo das peregrinacións. Hasta el 16 de junio.