Las estadísticas también tienen su parte oscura y dramática. Esa parte oscura se llama índice de incidencia de accidentes mortales, el número de muertos en el trabajo por cada 100.000 trabajadores. El año pasado este índice fue en Galicia del 12,7%, exactamente el doble que el porcentaje estatal, de sólo el 6,7%, lo que sitúa a Galicia a la cabeza del ránking mortal de las comunidades autónomas junto con La Rioja, también con un 12,7%. En España fallecen cinco personas diariamente en su puesto de trabajo, con casi un millón de accidentes en el 2005. En Galicia la coyuntura también es ciertamente mala. En el 2005 un total de 48.050 trabajadores sufrieron un siniestro laboral, de los que 103 fueron mortales. La dinámica de este año es similar: tan sólo en los dos primeros meses se han contabilizado 7.320 accidentes laborales, de los que ocho fueron mortales. Reflejo de esta situación general de alta siniestralidad es también la comarca de Compostela.