Techo nuevo en el Sagrado Corazón

Xosé Vázquez Gago
Xosé V. Gago SANTIAGO

SANTIAGO

ÁLVARO BALLESTEROS

En directo | Fin de las obras en la capilla de la Comunión de la Catedral Los últimos detalles de la reforma parada hace dos semanas por el Ayuntamiento serán rematados hoy, después de que se instalase la nueva linterna de cristal

06 abr 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

CASI A PUNTO. La imagen muestra la antigua cristalera de la capilla y el andamiaje interior utilizado en la obra, que hoy será retirado VIEJO Y NUEVO. Un sacerdote observa la descarga de la nueva linterna. En primer plano descansa su predecesora, corroída por el óxido ?a linterna de la capilla del Sagrado Corazón, o de la Comunión, de la Catedral estrenó ayer su nueva carpintería metálica. A las cinco de la tarde la obra ya estaba prácticamente acabada, la nueva cristalera estaba en su posición y sólo quedaba sellar los cristales, retirar el andamiaje y colocar un pararrayos. Unos trabajos que interrumpió la lluvia y que serán terminados hoy. La obra de instalación de la nueva linterna fue realizada por cinco trabajadores de la empresa Forjasa, que emplearon cinco horas en colocar la estructura de casi una tonelada de peso en su lugar. Fueron ayudados por una grúa móvil que jugó un papel fundamental en la intervención. Al terminar, los operarios afirmaron que la instalación había sido «un éxito», y señalaron que se había desarrollado dentro de los plazos previstos. Según los cuales, serían necesarias tres jornadas para terminar por completo el trabajo. El miércoles, los empleados montaron la carpintería metálica en la plaza de la Inmaculada, pero no sellaron los cristales por miedo a que la silicona perdiese consistencia durante las maniobras posteriores. La obra principal se llevó a cabo ayer. A las diez de la mañana los operarios estaban en sus puestos y el camión grúa en posición. Lo primero que hicieron fue retirar la estructura antigua. A continuación, elevaron un contenedor para retirar los restos de hierro y cristales de la vieja linterna. Hacia las cuatro de la tarde, elevaron la nueva carpintería sobre la Catedral y la encajaron en el hueco de la cúpula de la capilla. La operación quedó resuelta una hora y media más tarde y fue la más delicada de la obra. Una imprecisión podría provocar grietas o desajustes por los que se filtre humedad, que es precisamente lo que se trata de evitar. Además, condenaría el trabajo de precisión previo a la obra en sí, consistente en tomar exactamente las medidas de la linterna. El buen fin de la intervención permitirá que la capilla juegue su papel protagonista en las celebraciones de la Semana Santa. También permitirá olvidar la polémica que se originó hace dos semanas, cuando el Ayuntamiento ordenó parar los trabajos por carecer de permiso municipal. La interrupción se produjo en el momento en el que las piezas de la nueva linterna, que ya estaban en la plaza de la Inmaculada, fueron descubiertas por un técnico del Concello. La intervención ya había recibido el visto bueno de la Dirección Xeral de Patrimonio, dependiente de la Consellería de Cultura de la Xunta. Algo curioso teniendo en cuenta que los proyectos deben llegar a la Xunta a través del Ayuntamiento, y que el texto de la obra de la capilla del Sagrado Corazón no pasó por el registro municipal hasta después de que el Gobierno local parase la obra.