Estambul retiene 2.000 manuales de kurdo editados por el Concello Además de la paralización del envío, desde Turquía reclaman el pago del almacenaje
27 mar 2006 . Actualizado a las 07:00 h.La concejalía de Cultura se dirigirá a la embajada turca en España para que se interese por la retención en la aduana de su país de los 2.000 ejemplares de un manual de lengua kurda editados por el Concello santiagués y que desde hace tres meses están en Estambul pendientes de llegar a destino. Y su destino es la ciudad kurda de Diyarbakir, con la que Raxoi ha iniciado un programa de colaboración en el que se incluye la impresión de esos libros y la Semana de Cultura Kurda en Santiago, que comenzó ayer. Los libros salieron de la capital gallega hace ya cinco meses. Dos los pasaron en Italia, cuando la empresa turca contratada para recogerlos en aquel país y entregarlos en destino renunció a hacerlo tras conocer que se trataba de libros escritos en kurdo. Se buscó otra empresa y por fin llegaron a Estambul, pero allí no pasaron la aduana. La Fiscalía Especial de Publicaciones los retuvo, aunque Kurdiya Hesa (Kurdo básico), así se titula el manual, no sólo no está en la lista de publicaciones prohibidas en Turquía, según el concejal de Cultura, Néstor Rego, sino que se trata de una reimpresión de un libro autorizado por el ministerio de Educación de aquel país, argumento que esgrime el edil frente a la exigencia de que traduzcan el libro al turco para solucionar el problema. La enseñanza de la lengua kurda se permite desde hace un par de años, pero no tiene estatus oficial y no forma parte del sistema educativo, por lo que esa actividad depende de colectivos culturales y academias privadas, según Rego. A ellos se destina esta edición. «Se nos escapa cal é o perigo duns manuais», dice el concejal, quien entiende que esta actitud obedece a un «acto de censura que trata de dificultar esa colaboración». Para el responsable de Cultura y portavoz del BNG, no deja de ser «sorprendente» que un país que aspira a ingresar en la UE «non respecte os máis elementais principios democráticos, impedindo a distribución deste manual». El Ayuntamiento no sólo ha visto dificultada esa cooperación con Diyarbakir sino que también se le reclama el pago de los costes de almacenamiento, unos 250 euros mensuales, que habrá que sumar a los 6.000 de la edición y a los de los portes. El responsable de Cultura observa que la única gestión que les queda es dirigirse a la embajada para que «desbloquee» la situación. El PP no cree que entre las «prioridades» de Raxoi «esté la publicación de libros kurdos» pero cuestionó la decisión de Rego de imprimirlos aquí, para «que quedase más constancia de su colaboración», cuando pudo haberse hecho allá y evitar el problema, al tratarse de libros llegados del extranjero y que «llevan el logotipo con la catedral», dice Rodríguez.