Los partidarios de reformar la plaza de Galicia quieren allí el edificio Castromil
SANTIAGO
Tres de cada diez santiagueses se inclinan por dejar la zona tal como se encuentra en estos momentos Los ciudadanos apuestan por Conde Roa para suceder a Dositeo al frente del PP
18 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.La plaza de Galicia es un entuerto urbanístico que es preciso corregir. Esa es una opinión aparentemente muy extendida por la calle. Y, sin embargo, las encuestas pueden revelar lo contrario. Esta supuesta contradicción se refleja en el barómetro de este invierno elaborado por Sondaxe para La Voz, en el que un 30% de los encuestados manifiestan un sentir favorable a la permanencia de la plaza tal como está. Es muy probable que, a la luz de la triste historia de este enclave urbano, haya compostelanos que ante la idea de una transformación urbanística (¿y ahora qué demonios querrán volver a hacer ahí?) desconfíen de un nuevo movimiento y se muestren reacios y conservadores. Y optan por la inmutabilidad a sabiendas, en muchos casos, de que ese espacio es la madrastra del cuento. Precisamente son los conservadores los que en mayor medida prefieren que se mantenga el diseño actual. Los nacionalistas no comparten tanto ese criterio. Pero, entre quienes abogan por la remodelación, son mayoría (26%) quienes amparan la reconstrucción del edificio Castromil y el intercambiador de autobuses. Es una solución que en Raxoi tiene en contra a PP y BNG. Pero ahí salta la sorpresa. Mientras que un 25% de los ciudadanos socialistas y un porcentaje similar de los populares se expresan a favor de dicha iniciativa, los nacionalistas la apoyan de forma aplastante (62,5%), disintiendo del BNG municipal. Menor atractivo para los encuestados encierran otras ideas como la de sustituir el actual jardín por una rotonda o construir un parque infantil. De todos modos, a la hora de valorar el futuro de la plaza no se aprecian opiniones rotundas y taxativas. En otras ciudades, como A Coruña, hay coincidencias del 100% en algunos planteamientos relativos su territorio municipal. Las mujeres son menos lanzadas que los hombres a la hora de dar el paso de renovar este escenario urbano, iniciativa remodeladora que encuentra menos detractores en el sector juvenil. Candidato a alcalde El PP busca un sustituto adecuado para Dositeo Rodríguez, que no va a seguir. Como muchos aguardaban, el nombre de Gerardo Conde Roa figura en primer lugar en la voz de la calle (14%). Pero atención. La cosa no es tan fácil como se pinta. Los votantes del PP sitúan a Conde en tercer lugar, empatado con Ricardo García-Borregón, y optan claramente por candidatos como Evaristo Nogueira (20%) y Pedro Puy (15%). Lo sorprendente es que Gerardo Conde, un hombre de talante muy conservador, es el candidato más aclamado gracias a los socialistas, que se inclinan mayoritariamente por él (24%) y dejan muy atrás a los otros políticos. García-Borregón, el actual cabeza visible del PP compostelano, va a tener que bregar mucho para ganarse la confianza de los electores. Puede que repercuta el hecho de que haya salido a la palestra a cuentagotas, y sea aún un gran desconocido para la ciudadanía, pero la realidad es que la encuesta lo sitúa como el peor valorado. Evaristo Nogueira, el elegido por la militancia popular, no está en la quiniela de los alcaldables, pero porque él mismo se ha escapado de ellas. Como Pedro Puy Fraga. Un dato a mencionar es que son los hombres adultos los que más se inclinan por Conde Roa. Los más jóvenes arriman el ascua hacia Evaristo Nogueira. Por cierto, ¿habrá algún tapado? Un importante sector de votantes populares, y también de los otros partidos, quiere otros nombres y otras caras. No les convencen los que están en la «pomada».