Crónica | Los vecinos se sienten «mangoneados» La Asociación de Veciños Domingo Cepeda envia una carta a Touriño para que visite Santa Lucía y que conozca «a expoliación que as Administracións fan da parroquia»
17 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?os vecinos de la parroquia compostelana San Cristovo do Eixo han decidido recurrir a la más alta instancia del gobierno gallego para «salvar» el entorno natural del río Santa Lucía y pedir la intervención del presidente de la Xunta de Galicia para que no se amplíe a cuatro carriles la N-525 a su paso por la parroquia. La Asociación de Veciños Domingo Cepeda envió, el pasado 6 de febrero, una larga carta al presidente de la Xunta de Galicia, Emilio Touriño, para invitarle a visitar la parroquia y, de paso, mostrarle in situ las consecuencias de las obras de la autovía Pontevea-O Balado en la parroquia, que será la «cuarta muralla» para O Eixo, en opinión de los vecinos. La asociación le explica al «presi» que, después de «multitud de alegacións e escritos á Consellería de Obras Públicas, audiencias mantidas co Alcalde de Santiago e reclamacións enviadas ao Ministerio de Fomento, ao longo dos últimos anos, todos os nosos esforzos por impedir o asoballamento das Administracións caeron en saco roto, e nos sentimos totalmente mangoneados e ninguneados polos políticos responsables de velar pola protección da nosa zona». La asociación, en su carta a Touriño, dice que la única respuesta obtenida por «defender a nosa zona rural, foi acusarnos de defender intereses particulares». Los vecinos quieren que Touriño escuche directamente la alternativa para este trazado, que «non estropearía o entorno do río Santa Lucía; e, ademáis, a Xunta aforraría uns cartos». Pero si la autovía de Pontevea supondrá, según los vecinos, la ruina del entorno natural del río; el reciente anuncio del Ministerio de Fomento de ampliar la N-525 con cuatro carriles a lo largo de esta parroquia será «la estocada final». La Asociación le recuerda a Touriño que la N-525 divide en dos a la parroquia, a lo largo de dos kilómetros, lo que representa un problema de seguridad para los vecinos. No olvidan en su carta una mención a las otras tres murallas de la parroquia: por el Norte, la autopista Coruña-Vigo; por el Oeste, la autopista Santiago-Ourense; por el Este, el Ave. Una serie de infraestructuras que «rodean artificialmente á parroquia».