Clínico romántico

SANTIAGO

DE REOJO | O |

08 feb 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

¿NO LES resulta bella y heroica la imagen mental del hombre que, mientras llovía a cántaros y en pleno atasco de la M-30, detuvo una ambulancia del Samur para que su mujer pudiese dar a luz? Pues bien, el diseño del Hospital Clínico, y en especial su escasez de plazas de aparcamiento, facilita que cualquier día de estos los compostelanos podamos contemplar, e incluso ser protagonistas, de una gesta romántica parecida. Un privilegio que hasta hace apenas cinco años sólo estaba al alcance de los vecinos de las grandes ciudades atestadas de coches. Aún no ha ocurrido, pero bien puede ser usted el que el próximo lunes secuestre a un par de médicos para que ayuden a nacer a su hijo en medio del laberinto de coches que rodea tan romántico hospital. ¿A quién le debemos este privilegio? Como todas las grandes obras es el resultado del trabajo colectivo. Todos, desde los técnicos hasta las cabezas pensantes de la Administración, han puesto su ladrillito rosa en nuestro templo del amor.