DOCUMENTACIÓN | Una dimisión que sacudió la Catedral

La Voz

SANTIAGO

La dimisión de Alejandro Barral ha causado un fuerte malestar en el seno del Cabildo. El canónigo apenas se deja ver por el templo y sólo acude a la misas capitulares. Su marcha coincidió con la resurrección del plan director, parado desde hacía años. El renacido plan cuenta con una financiación de 60.000 euros, pagados al 50% por el Cabildo y la consellería de Cultura. Barral mostró su disconformidad con la cifra, que consideró escasa. El plan tampoco cuenta con el grupo de arquitectos que lo empezaron hace más de diez años, y que contaban con la confianza del canónigo de Arte. La otra parte implicada en el plan director, la consellería de Cultura, ha evitado pronunciarse hasta hoy sobre el cambio de técnicos y sobre el presupuesto asignado a conservación.