El hermano más pobre del Camino

Emma Araújo SANTIAGO

SANTIAGO

PACO RODRÍGUEZ

Reportaje | Más de 600 peregrinos pernoctaron en el polideportivo de Oroso en el 2005 La ruta inglesa, pese a ser la menos promocionada, se consolida cada año, aunque muchos caminantes deben improvisar durante el trayecto y dormir en el pabellón de Sigüeiro porque no hay albergue

21 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

El Camino Inglés sigue siendo el pariente pobre del entramado del Xacobeo, pero no por ello pierde peregrinos, sino todo lo contrario. Durante el último Xacobeo, el del 2004, miles de transeúntes recorrieron el tramo entre Fisterra y Santiago. Quienes lo hicieron se enfrentaron a una recta final marcada por la falta de infraestructuras y de lugares para dormir. Esta situación tuvo y tiene que ser compensada con el apoyo de aquellos concellos que están a las puertas del Obradoiro pero que carecen de infraestructuras adecuada para ofrecer un servicio óptimo. Este es el caso de Oroso, municipio que acaba de hacer público su particular balance del año pasado de visitas y estancias de peregrinos, que en muchos casos se ven obligados a pernoctar en el pabellón polideportivo antes de realizar su entrada triunfal en la plaza del Obradoiro. Si durante el 2004 fueron cinco mil los caminantes que durmieron en Oroso, en los doce meses siguientes su número se redujo a los 604, una cifra que, pese al recorte, constata que toda esa gente necesita un lugar en el que guarecerse tras una larga etapa caminando. En el pabellón de Oroso los peregrinos encuentran duchas de agua caliente, aseos, zonas de descanso, además de colchones y colchonetas para dormir cómodamente. Llegada antes de comer Lo habitual es que estos caminantes lleguen a Sigüeiro a la hora de comer, ya que el albergue anterior de la ruta se encuentra en Meda. Convencerlos de que la mejor idea es hacer un alto en el camino y disfrutar del municipio de los seis ríos es algo de lo que se ocupa el ayuntamiento, deseoso de promocionar la tierra de la trucha y del buen descanso. Para que su estancia sea placentera y no caminen más de lo debido, en Oroso les ofrecen información sobre la última etapa, un plano de Sigüeiro -la capital del municipio- e información detallada sobre restaurantes, hostales, mesones y supermercados. Con este rosario de documentación, la economía local se beneficia del paso de la ruta inglesa y los caminantes afrontan el final del Camino de una forma más desahogada. El censo elaborado en el último ejercicio por el Concello de Oroso confirma que por Sigüeiro pasaron y pernoctaron peregrinos de toda Galicia. Sin salir de la península, contabilizaron sobre todo visitantes de Madrid, Cataluña, Andalucía y País Vasco. Y por si alguien tiene alguna duda sobre el conocimiento de esta ruta en el resto del mundo basta recordar que las colchonetas del pabellón de Sigüeiro dieron cobijo a peregrinos de Francia, Austria, Portugal, Inglaterra y Chile.