El servicio de limpieza detecta un incremento de colillas en las calles

Margarita Mosteiro Miguel
Marga Mosteiro SANTIAGO

SANTIAGO

REPORTAJE GRÁFICO: ÁLVARO BALLESTEROS

Los barrenderos lamentan la acumulación de cigarros junto a las galerías y los centros públicos En la cafetería de la Xunta de Galicia se redujeron los clientes, pero allí no lo achacan a la ley

13 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

?a prohibición de fumar en los centros públicos, galerías y lugares de trabajo ha empezado a notarse especialmente en las calles de la ciudad. Los primeros en darse cuenta de que algo pasa han sido los barrenderos, que desde el 1 de enero recogen muchas más colillas de las normales en las aceras de la ciudad. Los barrenderos del servicio de limpieza comentaron ayer que, desde la prohibición, las colillas están presentes en un número mayor en calles del Ensanche, como República do Salvador, San Pedro de Mezonzo o Ramón Cabanillas, y también del casco viejo. Ayer, en la Algalia de Arriba había 98 colillas a primera hora de la mañana. También en Fernando III O Santo, Praza de Galicia y la rúa Nova de Abaixo, así como en las inmediaciones de las galerías, se ha visto considerablemente incrementado el número de colillas. «Antes pasaban inadvertidas, pero ahora llaman especialmente la atención», comentaba uno de los miembros de la brigada del turno de mañana. Los restos dejados por los fumadores también son llamativos en las puertas de centros de trabajo, públicos o privados. En el acceso a la Xunta de Galicia, en San Caetano, San Lázaro y Salgueiriños son evidentes las escapadas para fumar un pitillo al aire libre. Uno de los sitios en que se perciben ya las consecuencias de la prohibición de fumar es en la cafetería de la planta baja de San Caetano, donde el número de clientes se ha reducido sensiblemente. Aunque un responsable del establecimiento comentó que en las últimas semanas hay menos clientes, pero apuntó que aún es pronto para culpar de esta pérdida de clientes a la prohibición de fumar, dado que el mes de enero es un «mes flojo» tradicionalmente. También en las puertas de Área Central, donde se localizan varios organismos públicos, se puede ver acumulación de colillas hasta el punto de que la gerencia está planteando la opción de colocar recipientes para depositar los cigarrillos y evitar una mala imagen.