Crónica | El cierre de un teatro
15 dic 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?espués de diversas advertencias y amagos de un posible clausura en los últimos años, el Teatro Galán cerrará finalmente sus puertas mañana como sala de exhibición de artes escénicas. La crónica de esta muerte anunciada tendrá un epílogo con una fiesta para este final en la propia sala en la que participarán Carlos Sarrió y Antón Lopo, acompañados por los músicos Luis Soto, Ramón Llatser y Hugo Portas. La coreógrafa y programadora de la sala, Ana Vallés, informó ayer de que la decisión se había tomado ante la «falta de recursos económicos» que desde hace dos años venía padeciendo el espacio alternativo. Las gestiones realizadas ante el Instituto Galego das Artes Escénicas e Musicais (Igaem), el concello de Santiago y el propio Ministerio de Cultura no fructificaron, por lo que ante la falta de apoyos económicos se optó por el cierre del Teatro como espacio de exhibición, decisión que se tomó «para que no se deteriore el proyecto». Baltasar Patiño, miembro del equipo directivo de la Galán, recordó que la sala surgió como el primer espacio en Galicia para la programación de danza de forma estable, reconociendo que el proyecto con el que nació «no encaja en las actuales tendencias teatrales y de danza». Por tanto, la Galán, según sus responsables, «no quiere contribuir a la precariedad de las artes escénicas que existen en Galicia». No obstante, aunque Galán cierra como espacio de exhibición, las instalaciones continuarán como espacio de creación de la compañía residente, Matarile, otras dos más de teatro -Teatro d2 y Belmondo- y una de danza -Pisando Ovos-. El espacio, por tanto, seguirá vivo con otra función, y mientras hay vida...