Crónica | El filólogo Carlos Arias traza la biografía del artista Una exposición recrea el estudio del pintor con objetos personales y de uso cotidiano, regalos de sus amigos surrealistas, adquisiciones y publicaciones
28 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.Eugenio Granell, sin duda alguna una de las grandes figuras de las vanguardias creativas del siglo XX, recibió ayer un doble homenaje, justamente coincidiendo con el décimo aniversario de la puesta en marcha de la Fundación que lleva su nombre y que se ha convertido en una de las más importantes instituciones museísticas no sólo de la ciudad sino también de Galicia y España. El primer acto de justo reconocimiento a su memoria -y una de las deudas pendientes con el artista plástico, músico, escritor e intelectual comprometido que fue Granell-, era el dar a conocer toda su trayectoria vital, una biografía que ayude a explicar a las generaciones presentes y futuras la fuerte personalidad creativa de un artista único en la historia de Galicia. El filólogo Carlos Arias, traductor de muchas de las publicaciones de la Fundación Eugenio Granell y que departió con el pintor en los últimos años de su vida, es el autor de esta biografía necesaria que ve la luz en la colección A nosa memoria que edita la Dirección Xeral de Creación e Difusión Cultural. Arias narra en este libro el «errático» transcurrir de la vida de Eugenio Granell, que pasó de pertenecer a una familia acomodada de A Coruña a verse obligado al exilio tras la victoria del bando franquista en la Guerra Civil española, huyendo de éste y del estalinismo, que no dejó de perseguirlo por los diferentes países donde vivió. El recuerdo al artista está presente también desde ayer en el museo de la Fundación con la exposición O estudio e os amigos de Granell , con la representación del espacio creativo del artista, a través de objetos personales como su caballete, sus pinceles y su caja de pinturas o la silla de brazos en la que se sentaba a leer, fumar o beber un trago de whisky . No falta el tambor haitiano, que hace las veces de mesilla auxiliar, un objeto que acompañó a la familia en su periplo a lo largo de las dos américas hasta su regreso a España. Además de los objetos de uso cotidiano se pueden ver las obras de arte de las que el pintor gustaba rodearse, regalos de sus amigos surrealistas como Wilfredo Lam, Marcel Duchamp o Philip West, entre otros, y adquisiciones hechas por él como un Picasso, además de publicaciones clave para entender el mundo y el arte de Granell.