En directo | Alumnos del Rosalía conocen cómo se vive en Bolivia El cooperativista Genaro Quispe sorprende a jóvenes de Santiago al explicarles cómo los agricultores de su país se organizaron para ganar más que un maestro
14 nov 2005 . Actualizado a las 06:00 h.En la Bolivia tropical un campesino de la cooperativa El Ceibo gana el equivalente a 130 euros al mes, un salario superior al de un maestro de escuela, que percibe unos 75 euros. Genaro Quispe, dirigente de esa entidad, explicó las condiciones de vida a estudiantes de secundaria y bachillerato del IES Rosalía de Castro, que se sumó por séptimo año a las celebraciones de la oenegé Intermon para acercar la realidad de los países del sur. Genaro Quispe habló al joven alumnado compostelano como, en su país, un alquiler cuesta sobre 15 euros al mes. Y un almuerzo 1,5 euros, unas diez veces menos de lo normal en Galicia, según experimentó estos días, en la que es su primera visita fuera de América. Estudiar también es distinto: la cooperativa destina unos 3.000 euros para becas, que presta a los interesados para que se formen. Cuando acaban, se emplean en la cooperativa y devuelven el dinero prestado, que se les va restando de su salario. Ese dinero permite que otros jóvenes puedan estudiar. Con la salud ocurre algo parecido: si un cooperativista precisa una intervención costosa se la pagan, pero después debe devolver el 70% de la cantidad en 6 o 7 años. Genaro Quispe se demoró en explicar cómo los campesinos se organizaron en cooperativas. La de El Ceibo tiene 850 miembros y a mayores más de un millar de agricultores les venden su cacao. Sus precios, en consonancia con el comercio justo, son referencia para el país, y consiguieron exportar a Alemania, Suiza, Francia, Italia, Japón y Estados Unidos, y evitar la explotación de empresas que antes les compraban a muy bajo precio y que propiciaron hace algunos años la emigración de productores a La Paz y otras ciudades, porque no veían rentabilidad. Nada de limonas «No pedimos limosna, pedimos mercado», indicó. Abogó para que se cambien «las reglas de comercio internacional en la próxima cumbre de Hong Kong», y de Galicia le agradó el paisaje aunque echó de menos que «no hay reservas forestales, grandes bosques como en Bolivia».